La Secretaría General de Pesca ha alcanzado un acuerdo con los representantes del sector pesquero para flexibilizar la aplicación del nuevo Reglamento de Control de la Pesca de la Unión Europea, que entró en vigor el pasado 10 de enero. Sin embargo, desde la Cofradía de Pescadores de Villajoyosa la valoración de los acuerdos alcanzados es moderada y deja una clara “sensación agridulce”.
El patrón mayor de la Cofradía, Miguel Solbes, ha señalado que uno de los principales problemas sigue sin resolverse: la falta de seguridad a bordo. Aunque se han introducido algunas flexibilizaciones, se mantiene la obligación de anotar todas las especies capturadas, lo que obliga al patrón a abandonar el puente de mando para realizar tareas administrativas. “Cuando el patrón tiene que estar fuera del puente anotando las especies, se está descuidando la vigilancia del barco y de las personas que van a bordo, y eso es un riesgo que no se puede asumir”, ha explicado Solbes.
Al mismo tiempo, el sector reconoce ciertos avances, como la eliminación del preaviso rígido de llegada a puerto y la no imposición de sanciones por discrepancias en los kilos declarados. No obstante, insisten en que las medidas siguen siendo insuficientes. Entre los acuerdos alcanzados se ha establecido que la notificación previa de llegada a puerto deja de exigirse, con carácter general, con dos horas y media de antelación. A partir de ahora, la notificación podrá realizarse en el momento en que el buque ponga rumbo a puerto tras efectuar el último lance, sin un plazo fijo previo.
Como consecuencia de las protestas, un total de 79 embarcaciones pesqueras permanecieron ayer amarradas: 35 en el puerto de Altea y 44 en el de Villajoyosa, además de la paralización de sus respectivas lonjas. Hoy continuará el paro de las embarcaciones de arrastre y, a partir de mañana, miércoles 21, se retomará la actividad pesquera.

