La Cofradía de Pescadores celebra esta tarde una votación, junto a otras cofradías, para decidir si las barcas amarran a puerto a partir de mañana jueves como medida de protesta, o si se aplaza cualquier paro hasta el próximo día 19, fecha en la que está prevista una reunión para analizar la situación.
El posible paro del jueves se plantea como una medida de protesta frente a la nueva normativa estatal, que obliga a notificar con dos horas y media de antelación la entrada a puerto y a declarar el peso de todas las especies capturadas a bordo. La otra opción sobre la mesa es mantener la actividad hasta el día 19, una fecha que acaba de cambiar, ya que esta reunión estaba programada inicialmente para el día 22 de enero, y adoptar una decisión conjunta tras ese encuentro. En él, el sector espera obtener más información y posibles soluciones antes de dar un paso definitivo.
Estas medidas también afectan al sector pesquero de Altea. El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores, Antonio Ferrer, ha anunciado que desde el municipio se ha tomado la decisión de amarrar las embarcaciones el próximo 19 de enero como medida de protesta. Ferrer ha señalado que la flota de Altea permanecerá amarrada ese día, coincidiendo con la reunión con la secretaria de Pesca, y no descarta que la protesta se prolongue de manera indefinida si no se obtienen respuestas claras por parte de la administración.

