Los parámetros que serán monitorizados desde ahora en tiempo real a través de estas boyas se encuentran la temperatura del agua, la presencia de hidrocarburos, la materia orgánica disuelta, la tasa de salinidad, turbidez y la tasa de oxígeno disuelto.
La edil, de Playas y Medio Ambiente, Mónica Gómez, ha recalcado que “los indicadores e información que ofrecerán estas boyas vendrán a complementar y reforzar las mediciones que, semanalmente durante el verano y cada 15 días el resto del año, realiza el Laboratorio Municipal para comprobar el estado de las aguas y detectar cualquier anomalía en la zona de baño de nuestras playas”.
Además, los datos extraídos se integrarán para su análisis en la plataforma de Inteligencia Turística con la que las distintas áreas del Ayuntamiento podrán disponer cuadros de mando para mejorar la toma de decisiones.
