BENIDORM

Una raya, en la orilla de la Playa de Poniente de Benidorm

El confinamiento ha servido de alivio para la fauna marina, pero la vuelta a las playas ha aumentado la contaminación de las costas en la provincia de Alicante

Los meses de confinamiento han servido de gran respiro para la naturaleza. Y así se ha podido observar, sin ir más lejos, en las costas de la provincia de Alicante. Las rayas han aparecido durante estos últimos días en algunas de las principales playas alicantinas, como son las de San Juan, Benidorm o Tabarca. Este hecho, impensable hasta que el coronavirus se sumergió en la sociedad, ha llamado la atención de cientos de bañistas que han podido divisar en la orilla este tipo de especies marítimas que difícilmente podemos ver en estas zonas.

En Benidorm, hace unos días, los turistas pudieron ver dos rayas que nadaban a su alrededor en la orilla de la playa de Levante. Según ha informado Juanjo Mascarell, guarda rural y guardapesca marítimo de Benidorm, estos animales entraron por la zona del ‘Llosar’, una montaña sumergida de 30 metros, con una gran caída vertical. Es por ello que no encontraban la salida y se quedaron ancladas en la orilla, por lo que se tuvo que intervenir para devolverlas al mar.

Estas especies, por muy peligrosas que parezcan debido a su cola, solo atacan si se sienten amenazadas por el ser humano. Al igual que pasa con el pez araña, suele rondar por las aguas del Mediterráneo aunque, este año, lo ha hecho más que nunca. La razón ha sido que, durante el periodo de confinamiento, ha ido acercándose cada vez más para evitar las orillas debido a la escasa presencia de seres humanos, lo que les ha hecho sentirse más cómodos y no sentir miedo.

Gabriel Soler, director científico del Instuto de Ecología Litoral, explica que estos ejemplares forman parte de los elasmobranquios cuya familia la forman "numerosos grupos y especies". La sociedad, en general, las conoce como rayas, mantas o mantarrayas, si bien cada una de ellas tiene unas características singulares. La espina de la raya a veces tiene filos dentados y una punta afilada. La parte inferior produce veneno, que puede llegar a ser letal para los humanos y que lo sigue siendo incluso después de morir la raya, aunque solo en el caso de las especies venenosas, según National Geographic.

Aunque no solo son las especies marinas las que habitan las aguas de Alicante. Últimamente han aparecido otras especies marinas a pocos metros de los arenales alicantinos. Cada vez más, la contaminación marítima está a la orden del día. Miles de micro plásticos y residuos se encuentran en el mar, a los que se suman ahora los guantes de plástico y las mascarillas que los peces tratan de esquivar, o en los que finalmente se acaban enredando.