Así lo ha explicado el experto Joaquín Melgarejo

El recorte del Tajo-Segura va a más allá de la reducción del volumen de agua trasvasada

También afectará a la disponibilidad de agua para regadío procedente de la desalación o la depuración

David Alberola García

Elche |

Conducción del trasvase Tajo-Segura.
Conducción del trasvase Tajo-Segura. | Agencia EFE

El recorte en el trasvase Tajo-Segura que ha proyectado el Gobierno central provocará un cambio muy importante en el paisaje del Camp d’Elx.

No sólo tendrá ese impacto. Tendrá múltiples e irán desde el paisajístico propiamente dicho, con la desaparición de mucho arbolado, a otros problemas derivados de la necesaria disponibilidad del agua procedente de ese trasvase para mezclarla tanto con la desalada como con la regenerada, la proveniente de depuradoras, posibilitando con ello que se pueda usar con garantías en la agricultura.

Así lo ha explicado este viernes en Elche, Joaquín Melgarejo, que es uno de los mayores expertos en la provincia en materia hídrica, que está en la ciudad ilicitana en calidad de director del comité científico del Congreso del Agua que hasta mañana sábado se celebra en el centro de congresos.

Melgarejo ha explicado que el incremento del caudal ecológico en la cuenca del Tajo a su paso por Aranjuez conlleva un recorte en las transferencias hídricas a la cuenca del Segura de 100 hectómetros cúbicos de agua anuales, lo que equivale, ha dicho, a un centenar de campos de fútbol llenos de agua.

Melgarejo es el director del comité técnico del Congreso del Agua, que en su séptima edición se celebra en Elche, reuniendo a más de 140 ponentes y convirtiéndose en foco de debate, de búsqueda de soluciones que combinen la conservación y puesta en valor del patrimonio con los paisajes del agua y el medio ambiente.