El cambio climático está convirtiendo las playas del litoral ilicitano en las ideales para que esta especie de tortuga, la tortuga boba, se acerque a estas playas a poner sus huevos. Este año han nacido 58 tortugas bobas, que fueron liberadas para que alcanzaran el mar el 26 de agosto a las 20:30 horas.
El investigador del Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia, Jesús Tomás, ha explicado que es el tercer año consecutivo que en Elche se han visto nidos de tortugas diferentes, lo cual convierte la playa del Carabassí en zona caliente de nidificación de la Comunitat Valenciana.
La Caretta caretta, comúnmente conocida como tortuga boba, está catalogada, en la actualidad, como vulnerable, pero en años anteriores la especie estaba más amenazada. Este cambio se debe al trabajo de conservación del mar Mediterráneo y a las altas temperaturas debidas al cambio climático. Además, en esta zona hay menos peligro para ellas, convirtiendo la zona del litoral ilicitano en un buen lugar donde venir a poner los huevos.
Por su parte, el investigador también ha explicado el protocolo que realizan desde las diferentes organizaciones e instituciones cuando descubren que una tortuga ha aovado en la playa.
El protocolo que siguen es que, si una persona descubre el nido o la tortuga, deben llamar al 112, ellos avisan a la universidad y esta se encarga de organizar al resto de instituciones de la Comunitat Valenciana. Después de coger muestras de la tortuga y estudiarla, localizan el nido y lo trasladan a una zona más segura.
Gracias a la colaboración ciudadana, a las organizaciones y a todos los profesionales que trabajan para asegurar que las tortugas lleguen al mar, debido a la alta vulnerabilidad de estos pequeños en estos momentos, están consiguiendo que más tortugas se acerquen a las costas ilicitanas para aovar y que estas lleguen al mar sin que sufran ningún ataque durante este proceso.
