Santiago Canals y Daniel Lloret

Investigadores de la UMH de Elche participan en un estudio que incide en el riesgo del uso de las redes sociales en los adolescentes

Lo ha elaborado la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados

David Alberola García

Elche |

Santiago Canals y Daniel Lloret, investigadores de la UMH de Elche.
Santiago Canals y Daniel Lloret, investigadores de la UMH de Elche. | CSIC

La comunidad científica ha incidido en que los adolescentes más jóvenes, los que tienen edades entre los 10 y 15 años, presentan mayor vulnerabilidad en las redes sociales y que los efectos negativos son más frecuentes en chicas, debido en parte a un uso más centrado en la imagen y a distintas formas de violencia digital.

Así ha quedado plasmado en un informe de la Oficina de Ciencia y Tecnología del Congreso de los Diputados en cuya elaboración han participado Santiago Canals, profesor de investigación en el Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, que es centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas; y Daniel Lloret, profesor de Psicología Social de la institución universitaria.

El estudio también recuerda que las plataformas digitales están diseñadas para generar beneficios económicos, por lo que buscan maximizar la atención y el tiempo de uso, de manera, añaden los investigadores, que, desde su diseño, favorecen patrones de “uso problemático” que afectan a entre el 3 y el 8 % de los menores en España.

El informe apunta que un uso de las redes sociales por encima de las dos horas diarias puede relacionarse con efectos negativos.

También destaca que las redes sociales distorsionan el sueño, la autoimagen y la forma en que se desarrolla la identidad social y sexual de los adolescentes.

Ahora bien, la comunidad científica coincide en que las redes sociales también ofrecen oportunidades para el desarrollo social, intelectual y ciudadano.

En este sentido, facilitan el aprendizaje, la participación y la exploración de la identidad.

Los especialistas que han participado en la elaboración del informe han recomendado llevar a cabo un enfoque de protección integral de los menores que involucre simultáneamente los ámbitos de salud, educación, familia y bienestar social.

Asimismo, consideran que la colaboración internacional y la transparencia de los algoritmos son claves para la supervisión efectiva y la protección de la infancia en entornos digitales globales.