Una investigación del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha constatado retrasos del desarrollo cerebral en niños y niñas que en la actualidad tienen 5 años de edad y que, de manera congénita, tuvieron contacto con la covid-19 durante el embarazo de sus madres.
Comparado con datos de bebés nacidos antes y después de la pandemia, la posibilidad de déficit cognitivo del desarrollo intelectual de esos niños se ha cifrado en un 10 %,
Además, ese porcentaje de retrasos cognitivos ha sido inferior en los hijos de las madres vacunadas frente al covid-19, por la menor carga viral.
El estudio fue publicado en una revista especializada hace dos años, en 2023, y sus resultados han sido respaldados ahora, a lo largo de este año, en distintos estudios de científicos llevados a cabo en varios, una vez que los niños infectados por el virus de la pandemia en el vientre materno rondan hoy los cinco años de vida.
La investigación ha estado liderada por el neurocientífico de la UMH de Elche Salvador Martínez y en la misma también han participado, entre otros, los científicos de Murcia José Manuel Hernández y Cristina Hernández.
El estudio concluye que, durante la fase crucial para la formación de la corteza cerebral, que es la semana 20 de embarazo, en pleno ecuador del periodo de gestación, hay una proteína concreta (denominada ACE2) que es esencial para la migración de neuronas y para el flujo de oxígeno que se ha demostrado que es receptor de coronavirus. Con ello, esa proteína deja entrar al SARS-CoV-2 en unas neuronas que aún son inmaduras porque carecen de la barrera protectora.
La probabilidad de alteración del desarrollo cerebral descrita puede asociarse a la aparición de trastornos del espectro autista, déficit de atención, hiperactividad y otras problemáticas del aprendizaje no asociados a un síndrome o casuística concreta, lo que se conoce como discapacidad intelectual no sindrómica.
