El Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital General Universitario de Elche ha participado en un estudio internacional que ha determinado la mejor forma de guiar la reanimación de los pacientes con shock séptico para mejorar la recuperación y optimizar el uso de recursos críticos.
Se ha demostrado que usando el protocolo establecido se puede reducir la mortalidad del paciente que sufre ese tipo de shock en casi un 50 %, situándose en un 26 % frente al 40-50 % que hasta ahora estaba documentado en la literatura médica.
En el estudio llevado a cabo se ha utilizado una estrategia de reanimación personalizada basada en un parámetro conocido como ‘tiempo de relleno capilar’ (TRC), que mide cuánto tarda la piel en recuperar su color normal (perfusión) después de presionarla. Este indicador permite a los profesionales ajustar el tratamiento en tiempo real, adaptándolo a las necesidades de cada paciente y a su perfil hemodinámico.
Los especialistas han podido confirmar que esa nueva estrategia permite reducir el tiempo de soporte vital sin aumentar la mortalidad, y refuerza el valor del tiempo de relleno capilar, junto con otros signos clínicos, como marcador simple, reproducible y accesible en cualquier entorno sanitario.
La doctora Ana Pérez, jefa del Servicio de Anestesiología y de la UCI quirúrgica del Hospital General Universitario de Elche, es coautora del estudio y ha destacado que se ha constatado que una reanimación personalizada guiada por esa estrategia TRC mejora la evolución de los pacientes principalmente debido a una menor duración del soporte vital.
Con esa mejora del paciente también se favorece que permanezca menos tiempo en la Unidad de Cuidados Intensivos.
El trabajo ha tenido carácter internacional. En él se han implicado 86 hospitales de 19 países y ha contado con la participación de 1.501 pacientes. Cerca de 700 de ellos han sido tratados en Unidades de Cuidados Intensivos dirigidas por anestesiólogos españoles. En este sentido, el Hospital General Universitario de Elche ha participado en el estudio con 19 pacientes.
Los resultados obtenidos se han publicado recientemente en una prestigiosa revista médica con lo que son accesibles para el conjunto de la comunidad médica, pudiendo cualquier especialista de esa disciplina comenzar a usar el protocolo.

