Científicos del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha revelado que los mecanismos básicos de la atención visual en los humanos surgieron hace más de 500 millones de años.
El estudio, liderado por Andreas Kardamakis, investigador del laboratorio Circuitos Neuronales en la Visión y la Acción, ha combinado una innovadora técnica de optogenética dirigida con experimentos de electrofisiología, mapeo de circuitos y modelos computacionales para sacar a la luz cómo los circuitos más antiguos del cerebro filtran y priorizan la información visual.
Los resultados de la investigación han sido publicados recientemente en una revista especializada (PLOS Biology) y demuestran que la estructura conocida como colículo superior, alberga el circuito necesario para realizar los cálculos fundamentales que nos permiten distinguir los objetos del fondo y detectar qué estímulos son relevantes en el espacio.
Esos circuitos ancestrales, presentes en el cerebro de todos los seres vertebrados, pueden generar por sí mismos interacciones denominadas centro-periferia, un principio esencial de la visión que permite al cerebro detectar contrastes, bordes y objetos que sobresalen de su entorno.
Los investigadores del Instituto de Neurociencias que han participado en el estudio han destacado que “durante décadas se pensaba que estos cálculos eran exclusivos de la corteza visual”, pero ahora se ha demostrado que “el colículo superior también los realiza de forma autónoma".
Además, ha explicado que ese colículo superior actúa como una especie de radar biológico, recibiendo información directa de la retina y, antes de que llegue a la corteza cerebral, decide qué estímulos del entorno son más relevantes.

