Para esta semana se espera la eclosión de los huevos que una tortuga boba desovó a principios de julio en la playa de Los Arenales del Sol. Setenta de esos huevos fueron trasladados hasta un nido artesanal creado un año más en la playa del Carabassí y allí desde hace una semana se ha activado la vigilancia del nido durante las 24 horas.
El periodo de gestación de los huevos de tortuga boba se prolonga entre 45 y 55 días por la eclosión de los puestos este año por el ejemplar de tortuga que llegó a las costas ilicitanas.
Por ello, se espera para estos próximos días la eclosión de los huevos que se custodian en la playa del Carabassí.
Cuando eso ocurra, las tortugas serán liberadas en el mar, que es su hábitat habitual. Si se repite la experiencia de los últimos años, se confía en que puedan eclosionar en torno al 90 % de los 70 huevos que hay en el nido, por lo que podrían nacer unas 63 tortugas.
Un año más, tres entidades ecologistas han sumado esfuerzos a modo de personas voluntarias para vigilar el nido con los huevos de tortuga en las fechas clave para su eclosión. Se trata de Talaiola Santa Pola, Margalló Ecologistes en Acció y la asociación Xaloc.
