Agentes de la Policía Nacional en colaboración con la Policía Local de Crevillente, han detenido a un varón de 40 años de edad, como presunto responsable de los delitos de maltrato animal, quebrantamiento de condena y tráfico de drogas, tras haber sido descubierto en posesión de 19 gallos de pelea que guardaba en su domicilio, incumpliendo una condena interpuesta por un juzgado de Elche por hechos similares que se remontan al año 2021. En el registro domiciliario, además de las aves, se intervino diversa y variada cantidad de sustancias estupefacientes y múltiples útiles relacionados con la ilícita actividad de las peleas de gallos, incluidas vitaminas para aves.
La investigación de la Policía Nacional de la Comisaría de Elche, tuvo su origen en un informe elaborado por la Policía Local de Crevillente donde se daba cuenta de que, un varón que había sido condenado en el año 2024 por un juzgado de Elche tras haber sido detenido en 2021 en posesión de gallos de pelea, guardaba en un domicilio de la localidad varias de estas aves.
El investigado, fue condenado junto a otros dos familiares suyos en el año 2024 por un delito de maltrato animal (tenencia y maltrato a gallos, usados para peleas), con inhabilitación especial para el derecho a ejercer profesión u oficio relacionado con animales y privación a la tenencia y porte de animales.
Los hechos que dieron lugar a tal condena, se remontan al año 2021, cuando este varón, fue detenido junto a sus familiares, tras haber sido identificados durante el desarrollo de una pelea de gallos en una pista deportiva de Crevillente, donde el investigado era uno de los “galleros” implicados -persona dedicada a la crianza, acondicionamiento y entrenamiento de las aves para el combate- llegándose a recuperar uno de los animales de la contienda con graves lesiones.
Así pues, los agentes de Policía Judicial de la Comisaría de Elche, se hicieron cargo de la investigación, quienes en virtud de mandamiento judicial, llevaron a cabo una entrada y registro en el domicilio donde el investigado guardaba las aves.
En el domicilio, se hallaron 20 aves; una gallina y 19 gallos de pelea de la especie “combatiente español”. Todos los gallos, presentaban amputaciones de cresta y babilla, claros indicadores de que son usados para peleas, puesto que los “galleros” cortan estas zonas por su alta sensibilidad con el fin de evitar la pérdida de sangre durante la pelea, lo que se traduciría en una considerable pérdida de vigor durante la batalla.
Esta práctica, es efectuada por el propio “gallero”, sin la supervisión de veterinario ni personal cualificado para la asistencia del animal, evidenciando el maltrato que sufren los animales con esta amputación. Además, también se les había afeitado el plumaje de sus muslos, con el fin de que el animal termorregule su organismo durante el combate
Junto a los gallos, se hallaron grandes cantidades de utensilios relacionados con el acondicionamiento de las aves para las peleas tales como; limas y tijeras para afilarles las uñas y espolones, esmalte endurecedor de uñas, espuelas artificiales y distintos fármacos vitamínicos en cápsula e inyectables para mejorar su resistencia física y aumentar su agresividad

