MÁS DE 40 AÑOS DE RUINAS AL SOL

Las palas comienzan con el derribo del hotel de Los Arenales del Sol de Elche

Las máquinas inician la demolición de este histórico edificio de la costa ilicitana, construido en 1963 y que se convirtió en una referencia turística en Europa, en los años sesenta, hasta que cerró sus puertas en 1979

La historia del hotel de Los Arenales del Sol llega a su fin. Este martes se ha procedido al inicio de la demolición de la estructura que quedaba en pie y que se había convertido en un esqueleto de hormigón sin futuro, tras la última decisión del Ministerio de Ambiente y la Ley de Costas que frenó su remodelación, en 2015, para que volviera a abrir sus puertas después de más de cuatro décadas en ruinas.

Las palas han acudido esta mañana, en medio de la expectación de los vecinos y medios de comunicación, para comenzar con el derribo de esta edificación que supuso un antes y un después en la pedanía de Los Arenales. La actuación tardará tres semanas en su demolición por completo; otras tres o cuatro semanas de retirada de escombros; y, posteriormente, una fase de "renaturalización y regeneración" de la playa como ha sido establecido por la Dirección General de Costas.

En 1963, cuando fue construido, esta playa ilicitana sólo estaba formada por dunas, playas y las casas de algunos privilegiados que vieron en este oasis mediterráneo un lugar idílico para vivir o veranear. Su promotor, Tomás Durá Bañuls, y su mujer, Maruja Sabater Carbonell, levantaron un hotel que fue considerado, por la prensa de la época, como uno de los mejores de toda Europa.

El hotel de Los Arenales del Sol convivió con la polémica de su construcción y las fricciones con los políticos del momento, debido a su ubicación en medio de la arena, a muy pocos metros de la costa. En 1979 cerró sus puertas y sólo las abrió para eventos puntuales, la mayoría de ellos reservados al ámbito privado de la familia Durá Sabater o de algunos vecinos de la zona para bautizos, bodas, comuniones o diferentes celebraciones.

El alcalde Carlos González se ha mostrado este martes contento por este paso al frente que ha calificado como “la mejor decisión posible” y "un momento histórico" porque ha insistido en sus declaraciones que “la playa tiene que ser playa”. “Cualquier actuación privada que se realice debe ser fuera del dominio público marítimo-terrestre”, ha precisado. También ha agradecido a la promotora Princesol, dueña del hotel, por las facilidades que ha ofrecido para resolver este conflicto legal y administrativo.

Las palas han comenzado a derribar este martes el viejo hotel de Los Arenales del Sol.
Las palas han comenzado a derribar este martes el viejo hotel de Los Arenales del Sol. | AlgaraFotografía

González, que ha estado acompañado por la concejala de Urbanismo Ana Arabid, ha señalado que el Ayuntamiento de Elche ha velado por “solucionar el gran problema del hotel de Los Arenales del Sol para mejorar calidad de vida de esta importante pedanía de la ciudad”. “El objetivo era resolver este conflicto y demoler el hotel; no ha sido fácil y ahora vamos a restablecer la playa”, ha dicho la máxima autoridad municipal.

Sobre las críticas de los vecinos y asiduos a Los Arenales del Sol, que consideraban que la reforma de este complejo hotelero iba a servir para revitalizar económicamente la zona, ha apuntado que “ningún ayuntamiento ni gobierno hace hoteles porque eso es algo que corresponde a la iniciativa privada”. “En Los Arenales hay suelo para uso hotelero y eso es una decisión que toman los inversores”, ha repetido.

Inversiones en Los Arenales del Sol

Carlos González, alcalde de Elche, ha aprovechado su visita a Los Arenales del Sol para recordar las inversiones municipales que se han realizado en la pedanía con el actual equipo de gobierno: “Se ha invertido casi un millón de euros en el depósito de Los Arenales del Sol para un servicio básico como es el abastecimiento de agua potable; la modernización del espacio publico de aceras; la mejora de dos servicios públicos como son el transporte colectivo en verano y la limpieza pública, con la contrata que trabaja hace seis meses; así como el proceso de subasta de un solar público que estaba repartido al 50% entre el Ayuntamiento y la Generalitat para destinar a servicios privados que demanda la pedanía”.