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EL CONTRAGOLPE

Niño, deja de jugar con la pelota

José Manuel Noguera, profesor de Periodismo en la UCAM, opina sobre la actualidad del Elche CF a las puertas de cerrar el primer tercio de Liga en Segunda División

José Manuel Noguera | Murcia
| 14/11/2018
José Manuel Noguera, profesor de Periodismo de la UCAM.

José Manuel Noguera, profesor de Periodismo de la UCAM. / Onda Cero Elche

Hay que respetar el estado natural de las cosas. Aunque a veces nos moleste, hay cosas que son como deben ser. Tus padres te verán siempre como un niño aunque tengas cuarenta años. Tus hijos no te harán caso de adolescentes y los niños pasarán olímpicamente del partido aunque tú les hayas llevado con la ilusión de que 'disfruten' con las subidas de un lateral a la línea de fondo o la cobertura de un mediocentro a su defensa central. Ellos quieren jugar junto al foso, pasárselo bien, jugar con una pelota a ser posible. Decirle al niño que deje la pelota para prestar atención al partido es ir contra natura.

Lo primero es que los niños son alegría, aquí y en Sebastopol. Y el Elche CF este año tiene la suerte de tener a su niño, lo cual es motivo de alegría también. Hablamos de Gonzalo Villar, claro está. Un prometedor futuro en esto del fútbol y una futura alegría para el Valencia CF, que se guardó un ilusionante 80-20 a su favor en una futura venta, consciente de que un día el niño se pagará a precio de adulto.

Tengo la sensación, muy personal, de que Pacheta quiso proteger a Gonzalo Villar cuando el equipo estaba “con la flecha hacia abajo”, cuando todo lo que podía salir mal salía de esa manera y cuando el equipo no disfrutaba con la pelota. Y lo devolvió al equipo cuando ya se disfrutaba con la pelota y la flecha estaba hacia arriba. Aunque también se puede pensar que no fue un “cuando” sino un “para que”, y que fue la vuelta del niño la que hizo precisamente que el equipo se hiciera amigo del balón.

Y que conste que no estoy diciendo que el equipo solo juegue por el niño. Al fútbol se juega de muchas maneras y a cada instante. Suele decirse que en un partido de fútbol sólo hay sesenta minutos de juego real, pero es falso. Hay juego en todo el partido, incluso antes, por ejemplo con las declaraciones de los entrenadores. Recuerdo unas declaraciones de Ramis en la previa de un Elche–Almería en 2017: “Llevamos más de mil minutos en descenso y en noventa podemos salir”. Con esa frase yo ya no necesitaba escuchar a Toril, sabía que empezábamos perdiendo. Y perdimos.

Hay juego en todo el partido y muchas formas en el juego. Se puede jugar a la anticipación o a correr siempre más que el otro, como Gonzalo Verdú o Neyder; se puede jugar a cubrir al compañero de banda como hace (quién lo iba a decir) Javi Flores; y se puede jugar a “tú por aquí no pasas”, como hace Manuel Sánchez. Todas esas y otras formas del juego son necesarias y hacen que otras brillen. Como la del niño, que es quien literalmente, está jugando con la pelota.

Y el estado natural de Gonzalo Villar es tener siempre la pelota cerca, no podemos decirle que se aleje de ella ni que practique alguna de esas otras formas del juego que a él no le interesan. Vamos a dejar que juegue con la pelota, literalmente. Saldremos ganando.

José Manuel Noguera es profesor de Periodismo en la UCAM