El 24 de octubre de 2020, en plena pandemia, Aitor, un niño de ocho años de Petrer, empezó a encontrarse mal. Le dolía el abdomen y no toleraba la comida. Su abuela, que ejerce su custodia lo llevó al Centro de Salud donde le diagnosticaron gastroenteritis y volvió a su casa. En los tres días siguientes regresó a urgencias hasta en cuatro ocasiones, sin que las dos medicas que lo atendieron acertaran con su dolencia real: una apendicitis ya derivada en peritonitis que acabó con su vida unas horas después.
El pasado mes de junio una sentencia del juzgado de lo penal número 2 de Alicante condenaba a estas dos facultativas a dos años de cárcel y tres años y medio de inhabilitación a una de las medicas y a un año de cárcel y tres años de inhabilitación a otra. Puesto que contra esta sentencia cabía recurso, ambas siguen a la espera del resultado del recurso y por tanto siguen en activo.
Los familiares de Aitor a los que se han unido familiares de otras víctimas de negligencias médicas han llevado a cabo reste martes una concentración en el Parque de la Cruz d los Caídos de Elda pidiendo justicia. De ello hablamos en esta entrevista con Marta Gonzálvez, abuela de Aitor.
