Reciplasa ha reforzado su apuesta por la investigación y la innovación como ejes estratégicos para avanzar hacia una gestión de residuos más eficiente y sostenible. La entidad participa actualmente en tres proyectos de I+D+i, centrados en la mejora de los procesos de compostaje y en el desarrollo de nuevos materiales compostables más seguros desde el punto de vista ambiental.
El presidente de Reciplasa, Sergio Toledo, ha destacado que “el futuro de la gestión de residuos pasa necesariamente por la innovación”, y ha subrayado que la investigación “nos permite anticiparnos a los cambios normativos, mejorar nuestros procesos y aportar soluciones reales a los desafíos ambientales”.
Uno de los proyectos más avanzados es COMBOOST, que se encuentra en su fase final y está orientado a mejorar la biodegradación de bioplásticos en el compostaje industrial mediante el uso de aditivos microbianos. La iniciativa cuenta con un gasto subvencionable de más de 200.000 euros y una subvención concedida de 130.531 euros.
Actualmente, el proyecto se centra en evaluar la eficacia del aditivo tanto en laboratorio como en entornos de ensayo controlados, analizando su impacto en la degradación de los bioplásticos y en la calidad final del compost. Para reproducir condiciones similares a las industriales, se ha incorporado un compostador dinámico analógico que ha permitido obtener datos contrastables.
“COMBOOST es un ejemplo claro de cómo la investigación aplicada puede ayudarnos a optimizar procesos clave como el compostaje y a dar respuesta a la creciente presencia de bioplásticos en la fracción orgánica”, ha señalado Toledo.
En paralelo, Reciplasa participa en ADISAFE, un proyecto estratégico en cooperación que se encuentra en su fase inicial y que está centrado en el desarrollo de aditivos biobasados para nuevos plásticos compostables ambientalmente seguros. La iniciativa se desarrolla en el marco de la convocatoria 2025 de Proyectos Estratégicos en Cooperación del IVACE+i y cuenta con una subvención de 59.091 euros.
El proyecto, liderado por AIMPLAS y con la participación de Prime Biopolymers, la Universitat Politècnica de València y Reciplasa, tiene un presupuesto global superior a los 552.000 euros y se desarrollará hasta finales de 2027. Su objetivo es diseñar aditivos de origen biológico que no comprometan la compostabilidad ni las propiedades técnicas de los bioplásticos.
“Formar parte de proyectos cooperativos como ADISAFE nos permite sumar conocimiento y avanzar de forma conjunta hacia soluciones más responsables para la industria del plástico y la gestión de residuos”, ha añadido el presidente de la entidad.
El tercer proyecto en marcha es COMPOLABEL, financiado a través del Programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027, con el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el IVACE. Esta iniciativa, en fase inicial, busca mejorar la calidad, trazabilidad y valorización del compost mediante nuevos sistemas de evaluación y etiquetado, con el fin de reforzar la confianza en este producto clave para la economía circular.

