La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha trasladado al Consell la necesidad de actuar frente a la exclusión financiera que afecta a municipios del interior de la provincia y de coordinar esfuerzos para asegurar la instalación de cajeros automáticos en localidades en riesgo de despoblación.
Barrachina, junto a la vicepresidenta y responsable del área Económica, María Ángeles Pallarés, se ha reunido este viernes con el secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil, y con el director general de Administración Local, José Antonio Redorat. Durante el encuentro se ha analizado una situación que, según la presidenta de la Diputación, “pone en jaque a pequeños municipios de la provincia”, y que atribuye al bloqueo, desde 2024, de una ley estatal destinada a garantizar el servicio de cajero automático en zonas en riesgo de exclusión financiera.
La dirigente provincial ha mostrado su preocupación por el impacto que la desaparición de oficinas bancarias tiene en municipios de pequeño tamaño, mayoritariamente ubicados en el interior de Castellón. “Son localidades que ya no cuentan con ninguna sucursal bancaria y que, además, sufren el fenómeno de la despoblación”, ha señalado.
Barrachina ha defendido que disponer de servicios bancarios básicos “va mucho más allá de una prestación”. “Es una cuestión de fijar población y garantizar calidad de vida”, ha afirmado, al tiempo que ha reclamado estudiar fórmulas para evitar el cierre de más sucursales y paliar la falta de cajeros automáticos ante lo que considera una falta de respuesta del Gobierno de España.
En este sentido, ha insistido en que el Ejecutivo central no solo mantiene bloqueada la iniciativa legislativa, sino que, según ha indicado, “no destina recursos económicos para garantizar un servicio básico en pueblos en riesgo de desaparición”. Por ello, durante la reunión con los representantes autonómicos, ha subrayado la necesidad de establecer un plan conjunto que permita asegurar cajeros automáticos e incrementar los recursos destinados al interior de la provincia.
“La Diputación de Castellón trabaja para que el bienestar llegue a los 135 municipios de la provincia y para que ningún vecino se quede atrás, viva donde viva”, ha afirmado Barrachina, quien ha añadido que la institución provincial seguirá actuando como “altavoz” de esta problemática.
Por último, la presidenta ha recordado el programa ‘Pobles amb Futur’, impulsado por la Diputación con el objetivo de mejorar la calidad de vida en los municipios pequeños. La iniciativa incluye medidas en materia de seguridad, movilidad, infraestructuras, conciliación y apoyo a la actividad económica, con el fin de favorecer el desarrollo y la permanencia de población en el conjunto del territorio provincial.

