La investigación comenzó hace unos meses cuando los agentes descubrieron un anuncio en internet donde se ofrecía la venta de animales protegidos. Este tipo de vigilancia se realiza para detectar y evitar el comercio ilegal de especies incluidas en la lista de animales protegidos por un acuerdo internacional (CITES).
En ese anuncio, los agentes observaron que se ponían a la venta especies protegidas como nutrias asiáticas, agutíes y kinkajous. También se ofrecían crías de otros animales como suricatos, canguros y caracales. Los investigadores consiguieron varios vídeos del supuesto criador, donde aparecían leopardos, lechuzas, llamas e ibis.
Una vez verificado el anuncio, se logró identificar a una persona que vive en la provincia de Valencia. Poco después, los agentes localizaron una finca en Nules, donde vieron jaulas parecidas a las del anuncio. En ese momento se identificó a una segunda persona relacionada con la posesión y posible venta de estas especies protegidas.
Al no contar ninguno de los implicados con los permisos necesarios para criar o tener este tipo de animales, y al comprobarse que los ejemplares no estaban registrados oficialmente, se realizaron varios registros en parcelas y almacenes de la zona.
En total, la Guardia Civil encontró más de 150 animales de 56 especies diferentes, procedentes de todos los continentes. Algunos de ellos están dentro del grupo con la protección más alta a nivel mundial, como dos lémures cata, dos nutrias asiáticas y un estornino de Bali.
También se hallaron otros animales con distintos niveles de protección como una cebra, dos servales, dos tucanes, dos grullas coronadas, seis turacos, cuatro ibis, dos suricatos, tres mangostas, una zarigüeya, dos muflones americanos, cinco búhos, un dromedario, tres guacamayos, cinco kinkajous, dos puercoespines, entre otros.
Además, se descubrió que dos de los tres guacamayos encontrados habían sido robados en una localidad de Almería y estaban denunciados como sustraídos.
Según los primeros informes, los daños causados a la fauna silvestre superan los dos millones de euros. El valor medio de los animales encontrados en el mercado ronda los 70.000 euros.
Por estos hechos, dos hombres de 30 y 35 años están siendo investigados por delitos contra la fauna y por tráfico ilegal de especies. La operación fue realizada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza, con la ayuda de personal del Ministerio para la Transición Ecológica, que se encargó de identificar y clasificar a los animales hallados.

