La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a cinco años y tres meses de prisión a un hombre por los delitos de detención ilegal en concurso con un delito de robo y por un delito de estafa en grado de tentativa, tras secuestrar y robar a otro hombre con el que había quedado a través de una aplicación de citas.
La sentencia, dictada tras un acuerdo de conformidad entre las partes, también prohíbe al condenado acercarse a menos de 200 metros de la víctima o comunicarse con ella por cualquier medio durante un periodo de cinco años.
El tribunal ha impuesto además una pena de 18 meses de cárcel a un segundo acusado, que participó en el asalto, y sendas condenas de seis meses de prisión a dos mujeres, madre y hermana del principal condenado, por un delito de receptación, al utilizar teléfonos móviles de la víctima a sabiendas de que procedían de un hecho ilícito.
Los hechos ocurrieron el 4 de abril de 2021, cuando el principal acusado y la víctima contactaron a través de una aplicación de citas y quedaron en una vivienda situada en un municipio de la comarca de la Plana Baixa. Una vez en el domicilio, el agresor cogió un cuchillo de la cocina y obligó al perjudicado a facilitarle los códigos de sus tarjetas bancarias, tras lo cual le ató las manos con un cable y lo mantuvo maniatado durante toda la noche.
Sobre las seis de la mañana, el asaltante se llevó ropa, joyas, varios teléfonos móviles, un televisor y dinero en efectivo. El segundo condenado le esperaba en la calle con un vehículo para cargar el botín y huir del lugar.
Al día siguiente, el principal acusado intentó retirar dinero en una sucursal bancaria de Puçol con las tarjetas robadas, aunque no logró su objetivo. Posteriormente, el 6 de mayo de 2022, las fuerzas de seguridad practicaron una entrada y registro en un domicilio de l’Horta Nord, donde convivían los acusados junto a las dos mujeres condenadas.
En la vivienda se localizaron varios de los efectos sustraídos, entre ellos el televisor, ropa y algunas joyas. La sentencia considera probado que las dos mujeres utilizaron los teléfonos móviles robados pese a conocer su procedencia ilícita.

