Incendios forestales en la comunidad valenciana

Los bomberos se centran en la extinción de los rebrotes en Bejís provocados por el fuerte viento

A pesar de que la lluvia y las tormentas ayudaron a rebajar las llamas del incendio, las rachas de viento están provocando rebrotes del incendio.

EFE

Madrid | 18.08.2022 14:27

Los bomberos se centran en la extinción de los rebrotes en Bejís provocados por el fuerte viento
Los bomberos se centran en la extinción de los rebrotes en Bejís provocados por el fuerte viento | EFE

Los rebrotes originados por el viento en el incendio forestal de Bejís (Castellón) serán hoy los puntos en los que trabajarán más intensamente los numerosos efectivos aéreos y terrestres que continúan actuando en la extinción, que ha sido especialmente complicada en las dos primeras jornadas y cuya evolución ha mejorado por la lluvia caída anoche.

La comarca del Alto Palancia ha vivido, desde el pasado lunes, una situación muy complicada a causa de las llamas que ya han quemado 13.100 hectáreas y que ha obligado al desalojo de los municipios de Bejís, Torás, Teresa y Sacañet, así como de varias pedanías.

Ahora se trabaja especialmente en las inmediaciones de los municipios castellonenses de El Toro y Altura, y en el núcleo de población de Canales, en Valencia, según han informado fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón.

En El Toro el fuego se quedó ayer por la tarde a escasos 100 metros de las casas, según ha explicado a EFE el alcalde de la localidad, Alberto Lázaro, quien ha comentado que se consiguió parar el fuego gracias a que "los medios aéreos aguantaron excepcionalmente hasta las 20.45 horas, aunque normalmente se retiran a las 20.00, y también gracias a los medios terrestres y a los vecinos que con su maquinaria agrícola trabajaron sin descanso".

A lo largo de la mañana se ha podido ver una gran columna de humo, tanto desde Jérica -donde el consistorio ha informado que la situación con respecto a su núcleo urbano es favorable- como desde Viver, que avanza en dirección a Altura, donde se esfuerzan los medios de extinción en las inmediaciones del paraje de la Cueva Santa, un santuario especialmente querido en la zona.

La Generalitat ha informado que se va a proceder al desconfinamiento de Viver, municipio que permanecía en esta situación desde anoche de manera preventiva.

Respecto a los municipios que han sido evacuados preventivamente en la zona, será esta tarde cuando se valore la posibilidad de retorno, dependiendo de la evolución del incendio.

La tormenta que en la noche de ayer dejó precipitaciones en la zona y ayudó en la extinción del incendio descargó numerosos rayos que provocaron algún conato de incendio también entre las poblaciones de Barracas y El Toro.

En Bejís, el Ayuntamiento ha confirmado que desde el pueblo no se observan llamas -una imagen "esperanzadora", han indicado las fuentes-, aunque sí se puede ver la columna de humo cercana a Altura.

El consistorio publicó ayer numerosas fotografías de todas las calles y urbanizaciones del municipio tomadas por sus concejales para que los vecinos pudieran ver que las casas no han sido afectadas, a excepción de alguna fachada que ha quedado ennegrecida y con las persianas dañadas. Todo el pueblo tiene luz y agua, han señalado.

No obstante, también se han podido ver imágenes desoladoras con fauna desorientada en la carretera o de parajes como el del nacimiento del Río Palancia, muy concurrido en verano por visitantes que se acercan a este enclave natural por el que discurren numerosas rutas de senderismo, que ha quedado totalmente arrasado.

Otros puntos, como la planta de embotellamiento de agua de Bejís o la aldea de El Molinar (perteneciente a El Toro) -un pequeño grupo de casas con unas apreciadas zonas de baño muy visitado en verano- se han salvado de las llamas porque pasaron con tal virulencia "que los saltaron por encima".

En Teresa los vecinos se preguntan cuándo podrán volver y si sus casas tienen luz y agua, ya que se han publicado imágenes aéreas que constatan que las llamas se han quedado a escasos metros de la parte alta del pueblo.

El Ayuntamiento de Torás ha emitido un bando en el que anuncia la suspensión de las fiestas y en el que asegura que el pueblo "no está muerto, pero sí en estado grave".

Sí se celebrarán las misas y se devolverán las cuotas a los vecinos, quienes podrán recoger igualmente el programa de fiestas "como recuerdo de estas fatídicas fechas que nos marcarán para siempre", indican desde el consistorio.