Ha pasado justo un año (para ser precisos se cumplirá mañana jueves, día 5) desde el último descalabro copero del Villarreal . Y fue en Pontevedra, ante un rival de Segunda RFEF, cuando el club de La Plana firmó una de sus derrotas más sonadas de los últimos tiempos. Aquel Villarreal no jugaba en Europa, contaba con un técnico campeón de Copa como Marcelino en la banca y con una plantilla plagada de estrellas. Pero volvió a darse de bruces a las primeras de cambio en la competición maldita para el club de La Plana.
364 días han pasado desde entonces y, tras superar una sencilla eliminatoria ante un equipo amateur como el Ciudad de Lucena (0-6), el “submarino” se ve de nuevo las caras ante un equipo de la misma categoría que el Pontevedra: el CD Antoniano de Lebrija.
A estas alturas ya no existen dudas de que el Villarreal no es un club de tradición copera. Ni los sonados tropiezos en esta competición tiene excesivas consecuencia, ni en el entorno amarillo duelen tanto como cualquier derrota europea. Precisamente en competencias como la Europa League o La Champions, los amarillos han forjado sus mejores gestas. Y es quizás por ello y por su habitual participación europea, por lo que la Copa se ha visto muchas veces como un estorbo.
Cabe recordar que, desde que llegara a Primera en la campaña 98/99 y como equipo de la máxima división, hasta once veces ha caído ante equipos de inferior categoría. Si la pasada temporada cayó ante el Pontevedra, anteriormente fue eliminado por cinco equipos de Segunda B, como el Granada en la temporada 00-01, por el Hércules en la campaña 02-03, por el Girona en la temporada 04-05, por el Poli Ejido en la temporada 08-09 y por el Mirandés en la temporada 11-12. También por el Unionistas de Primera RFEF, hace dos temporadas.
De la misma firma han sido eliminados por cuatro equipos de Segunda División, como fueron el Real Valladolid en la temporada 06-07, el Real Club Celta de Vigo en la temporada 09-10, el Mirandés de la temporada 18-19 y la eliminación con el Sporting dos campañas atrás
Habituado a llegar lejos en Europa (ya en su primera participación en la UEFA alcanzó las semifinales en la temporada 03/04), las prioridades amarillas han pasado por La Liga como vía para llegar a Europa y por la competición continental de turno. Y con el paso de los años sigue siendo así. Sin plantilla, habitualmente, para mantenerse durante meses al máximo nivel en tres competiciones, La Copa ha sido la defenestrada temporada tras temporada. A diferencia de como se afronta en clubes como el Athletic club de Bilbao, que ha forjado parte de su historia gracias a esta competición, el Villarreal es justo la otra cara de la moneda.
Un caldo de cultivo que ha hecho que, incluso en temporadas como la anterior donde no competían en Europa y era la ocasión ideal, se firmase otro monumental batacazo. Con una plantilla muy amplia y con opciones reales de no superar la liguilla de la Champions, sería recomendable que los amarillos se mantuviesen vivos en Copa para no tener que afrontar cuatro meses de competición con La Liga como único objetivo. Y ese objetivo comienza hoy en Europa
