Hace un par de semanas, y con el equipo en clara línea de crecimiento, se le preguntó a Pablo Hernández si el CD Castellón estaba en condiciones de pelear por una plaza de ascenso. En aquel momento, y antes de medirse a la UD Las Palmas, el técnico albinegro pedía prudencia y trataba de mantener a su equipo lejos de la presión que dicha pelea pueda suponer: "No podemos pensar que si estamos en play-off... porque está todo tan apretado que no creo que sea lo más idóneo ahora pensar en la posición. Luego en el parón (de Navidad) veremos dónde estamos y por lo que podemos luchar".
La realidad es que, dos semanas después, el Castellón está en boca de todos. Y es para bien. Desde entonces ha derrotado a dos de los grandes favoritos al ascenso como son la UD Las Palmas (1-0) y a todo un Deportivo de la Coruña en Riazor (1-3). Y si ya de por sí los resultados y la clasificación (quintos, a cuatro puntos del ascenso directo) serían suficientes para ver a los castellonenses como aspirantes, es el juego desplegado y la sensaciones ofrecidas las que disparan sus opciones.
Los de Pablo Hernández han demostrado ante los grandes ser capaces de mantener el extraordinario nivel futbolístico ofrecido hasta la fecha. Lejos de amedrentarse han sido mejores que dos de los equipos que llegaban con fama de dominar a sus rivales y que, en esta ocasión, ha sido borrados por un ciclón llamado CD Castellón.
Los de la capital de La Plana son el equipo que mejor juega de la categoría, virtud que no les hace perder eficacia y seguridad defensiva. Pablo Hernández ha sido capaz de mantener el vertiginoso fútbol de ataque a la par de dotar de un equilibrio necesario para aspirar a las grandes metas . Con una Segunda que se eterniza en cuanto a calendario, la única duda es si el Castellón será capaz de mantener esta regularidad de juego y resultados. Y quizás para ello hagan falta algunos refuerzos que el propio Voulgaris está dispuesto a realizar para luchar por tan ambicioso objetico. Porque, al nivel actual, nadie puede ya dudar de que este Castellón, sobre el verde, no tiene nada que envidiar a nadie en la categoría.

