El Consorcio de la Ribera, formado por las mancomunidades de la Ribera Alta y la Ribera Baixa, está poniendo en marcha desde este mes de octubre el proyecto europeo EMMA. Financiado por la Unión Europea a través del programa ERASMUS+, la iniciativa tiene como objetivo abordar una serie de retos en cuanto a la gestión y coordinación eficaces del voluntariado durante las emergencias climáticas en municipios pequeños y medios.
En este proyecto europeo, el Consorcio de la Ribera actúa como coordinador y tiene como socios al ayuntamiento de Cullera y otras cuatro instituciones internacionales, Consorzio Scuola Cominità Impresa d’Itàlia, Telewandre ApS de Dinamarca, l’Universitatea Lucian Blaga Din Sibu de Rumanía, y el municipio de Lake Plastira de Grecia.
El proyecto se centra específicamente en las ineficiencias y dificultades de coordinación ante las catástrofes. Por lo tanto, la meta de EMMA es proporcionar un sistema de formación para los empleados municipales en la gestión de los voluntarios durante las operaciones de socorros. Concretamente, se pretende proporcionar un conjunto de herramientas de información y formación para reforzar las competencias del personal que normalmente se dedica a otras tareas pero también participa en la coordinación del voluntariado ciudadano. Hay que tener en cuenta que cuando el número de empleados es reducido, todos tienen que responder en caso de emergencia.
EMMA implementará sistemas que permiten registrar y gestionar de manera eficiente a los voluntarios, una planificación de recursos y necesidades para que los municipios puedan anticiparse a la catástrofe y una mejora de la comunicación a la ciudadanía. También establecerá protocolos para garantizar la seguridad de las personas voluntarias a escala física y psicológica. Además, se prevé reforzar la coordinación de los municipios con las ONG y los organismos de protección civil, proporcionar formación y herramientas para la gestión de equipos, supervisar y evaluar la eficacia de la ayuda a quien la necesita y promover la motivación y participación en el voluntariado. Las tecnologías como la inteligencia artificial y la realidad aumentada tendrán un papel clave.
La previsión contempla como resultados importantes cambios en las prácticas organizativas, las competencias del personal de los ayuntamientos y la preparación de la comunidad. Concretamente, se prevé una mejora de las habilidades del personal municipal en la coordinación de voluntarios durante las emergencias climáticas, la integración del sistema de formación EMMA en los planes de formación interna del Consorcio de la Ribera y las mancomunidades y la difusión del conjunto de herramientas EMMA en los municipios de la comarca.
La duración de las iniciativas será de 24 meses, pero todos los materiales desarrollados durante la ejecución de EMMA estarán a disposición de los municipios y del público y serán utilizados para formar a la ciudadanía después de que el proyecto finalice.
