A prisión 10 de los arrestados

15 detenidos por la Guardia Civil de Alicante en una macro operación contra la producción de marihuana

La operación, dividida en dos fases, se ha saldado con 10 registros domiciliarios en San Juan, Muchamiel, Teulada, Jávea, Altea, Alicante y Murcia

Pepe Requena

Alicante | 30.10.2020 11:00 (Actualizado 30.10.2020 11:03)

La Guardia Civil ha detenido a un total de 15 personas, miembros de una organización criminal altamente especializada en el cultivo y tráfico de drogas. El destino final de los diversos tipos de sustancias estupefacientes con los que trabajaban era la provincia de Alicante, Murcia, Baleares y también Reino Unido.

Primera fase de la operación

Según ha informado la Benemérita en un comunicado, los agentes del Área de Investigación de la Guardia Civil de San Juan iniciaron la operación el pasado mes de marzo, tras tener conocimiento de la existencia de una posible plantación de marihuana en la zona. Tras numerosas gestiones de averiguación y con la dificultad añadida de tener que obtener la información bajo el marco del estado de alarma existente en el momento, los investigadores lograron identificar a tres integrantes de la que, más tarde, se conocería como una extensa organización criminal.

Esta primera fase se saldó con tres registros domiciliarios (dos viviendas de Playa San Juan y de Muchamiel) y un club de fumadores de cannabis de Alicante, el cual se abastecía de dichas plantaciones. Los registros se llevaron a cabo el pasado 15 de octubre, y dieron como resultado la detención de tres hombres, de nacionalidad lituana, de 34, 35 y 52 años. Los tres han ido a prisión provisional por orden judicial.

Aquí fueron intervenidas 580 plantas de marihuana, 6 kilos de cogollos, 4.370 euros en efectivo, 136 gramos de hachís, 95 mililitros de aceite de hachis, una furgoneta, siete aparatos de aire acondicionado y numerosos efectos para el cultivo y desarrollo de los cultivos.

La segunda fase

Gracias a estas detenciones, se inició la segunda fase de la operación pasado martes 27 de octubre con la práctica de 7 registros domiciliarios simultáneos, en las localidades de Muchamiel (2), Jávea (2) Teulada, Altea y en la ciudad de Murcia. Se localizaron en tres de ellos ((Muchamiel, Jávea y Murcia), cultivos indoor de marihuana, de alto rendimiento.

En esta fase, se ha intervenido un total de 4415 plantas de marihuana, 9,152 kilos de cogollos, 1,384 kilos de hachís, 268 pastillas de éxtasis, 4,5 gramos de de cocaína, además de 8.950 euros en efectivo, 7 vehículos de alta gama, 1 quad, 2 motocicletas, tres envasadoras al vacío, una máquina contadora de billetes, 16 aparatos de aire acondicionado y centenares de focos, transformadores, lámparas y material diverso para el cultivo y manipulación de las diferentes sustancias estupefacientes estupefacientes.

La Guardia Civil procedió al arresto de 12 personas; en Murcia un hombre de 31 años, en Moraira un hombre de 33, en Teulada un hombre de 32 (considerado como el cabecilla de la organización) y una mujer de 46, en Jávea dos hombres de 41 y 24 años y una mujer de 31, en Altea 3 hombres de 19, 26 y 30 años y en Muchamiel dos hombres de 40 y 38 años, este último considerado el lugarteniente del cabecilla.

Estos últimos 12 detenidos, todos ellos de nacionalidad británica, ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial, quien ha decretado el ingreso en en prisión de siete de ellos. Los otros cinco han quedado en libertad con cargos, con la prohibición de salir del país. Los detenidos transportaban finalmente la marihuana a las provincias de Alicante, Murcia y Baleares y también al Reino Unido. En cuanto al hachís (que obtenían al manipular la marihuana) y las pastillas de éxtasis, eran remitidos a estos mismos destinos mediante correo postal, ocultos entre muñecas, siendo intervenidos por los agentes varios paquetes, preparados para su envío inminente.

La operación ha estado dirigida por el Juzgado de Instrucción 5 de Alicante. Cabe destacar que varios de los detenidos constaban como "armados y peligrosos" en las diversas bases de datos de las autoridades británicas consultadas, tras solicitarles información la Guardia Civil.

Los miembros de la organización tomaban medidas extremas de seguridad en las diferentes viviendas. Para ello, contaban con cámaras de video-vigilancia y sensores de movimiento en los domicilios. Incluso volaban un dron como vigilancia desde el aire.