Hasta el 15 de febrero

Alicante estará cerrada los fines de semana al igual que las ciudades de la Comunitat de más de 50.000 habitantes

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha anunciado este domingo la adopción de nuevas medidas ante la evolución de la pandemia, entre las que se encuentra la limitación de las reuniones a los convivientes en el espacio privado y a dos personas de dos núcleos de convivencia distintos en el espacio público, así como el confinamiento perimetral municipal de las ciudades de más de 50.000 habitantes durante los fines de semana y festivos

Pepe Requena

Alicante | 24.01.2021 16:42 (Publicado 24.01.2021 16:41)

Ximo Puig, Presidente de la Generalitat Valenciana
Ximo Puig, Presidente de la Generalitat Valenciana | Generalitat Valenciana

El presidente Ximo Puig ha hecho este anuncio tras un encuentro celebrado este domingo con la consellera de Sanidad, Ana Barceló, la subsecretaria, Mònica Almiñana, y la secretaria autonómica de Salud Pública y del Sistema Sanitario Público, Isaura Navarro.

Estas nuevas medidas entrarán en vigor este lunes, 25 de enero, desde su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana y se extenderán hasta el 15 de febrero.

En primer lugar, se establece la limitación las reuniones a los convivientes en el espacio privado, salvo excepciones, y a un máximo de dos personas de dos núcleos de convivencia distintos al aire libre salvo que se trate de convivientes.

En ambos casos se exceptúan las reuniones laborales o institucionales, actividades en el ámbito educativo y los cuidados a personas vulnerables (mayores, menores).

Asimismo, se prorroga el confinamiento perimetral autonómico y se decreta el municipal de las ciudades de más de 50.000 habitantes durante los fines de semana y festivos. En la provincia son Alicante, Elche, Torrevieja, Orihuela, Benidorm, Alcoy, San Vicente del Raspeig y el conjunto Elda-Petrer.

El confinamiento perimetral municipal se aplicará desde las 15.00 horas del viernes a las 6.00 horas del lunes siguiente.

"LA PEOR SEMANA"

El 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, ha afirmado que este decreto "es un aviso de aquello que ahora no se puede hacer y un llamamiento a la corresponsabilidad" tras "la peor semana que ha vivido la Comunitat desde el inicio de la pandemia".

"Más allá del dolor que sentimos y la solidaridad que trasladamos a todas las personas afectadas y a sus familias, la reacción de la Generalitat ha sido contundente", ha destacado el jefe del Consell, que ha remarcado que desde el pasado jueves "está cerrada toda la hostelería, está restringido el horario de comercio desde las 18.00 horas y estas medidas, junto al toque de queda a las 22.00 horas, han propiciado un semiconfinamiento en la vía pública".

Puig ha apuntado que el objetivo ahora es que se produzcan "las menores relaciones sociales posibles". "Hoy damos un paso más allá, un paso decisivo en las restricciones que se extienden también en el ámbito privado, y lo hacemos para reducir el máximo contacto social, tanto en el espacio público como también dentro de las viviendas, porque ahí está el gran foco de los contagios", ha manifestado.

En este sentido, ha detallado que el 69 por ciento de los brotes detectados entre el 13 y el 20 de enero ha tenido un origen social y dentro de los brotes sociales, el 98,7 por ciento, "prácticamente todos", provienen de reuniones con familiares y amigos. "Es en las relaciones familiares donde más nos relajamos y de manera imprudente aparcamos el uso obligatorio de la mascarilla", ha agregado.

"UN ESFUERZO MÁS"

Sobre las nuevas medidas, Puig ha afirmado que la Comunitat "no pasará de la noche a la mañana a convertirse en un espacio policial, ni mucho menos". "Sería imposible y no deseable", ha asegurado.

Así, ha resaltado que "no es posible vigilar el interior de las casas y saber quién se junta en ellas, pero tampoco es posible vigilar todos los comportamientos incívicos y eso no significa que no estén prohibidos y que todos sabemos lo que hay que hacer". "Hay cuestiones muy difíciles de vigilar", ha reconocido.

"De esta pandemia no saldremos si no somos responsables cada uno de nosotros. De poco vale que la inmensa mayoría cumpla de manera estricta y solidaria y que otros, una minoría, vayan a lo suyo con una mirada egoísta", ha pronunciado.

Por todo ello, el 'president' de la Generalitat ha pedido "un esfuerzo más": "Sé que estamos cansados y agotados, pero contribuirá a salvar muchas vidas y también ayudará a los profesionales sanitarios que se están dejando la piel y a veces se están dejando su propia salud".

Puig ha insistido en que la Comunitat está en una situación "crítica" que "estresa a todo el sistema hospitalario valenciano". Por ello, ha abogado por dar la respuesta "más contundente". "Unas casas sin reuniones familiares y sociales. Esto es lo que necesitamos ahora para frenar los contagios. Esto es lo que ahora toca, porque en estas semanas nos jugamos mucho. Y todos, cada uno de nosotros, está llamado a contribuir", ha defendido.

Por otra parte, ha subrayado que además de las restricciones y "el dolor por las pérdidas en los hospitales y las residencias", en esta semana "tan difícil" estamos "en una fase de esperanza" y "en la salida de la pandemia con el proceso de vacunación".

UN MILLÓN DE JERINGUILLAS

En esta línea, ha avanzado que este lunes la Comunitat recibirá un millón de jeringuillas que permitirán "seguir aprovechando como ya estábamos haciendo desde hace dos semanas las seis dosis por vial de cada vacuna de Pfizer".

Así, ha destacado que los profesionales sanitarios valencianos "ya han administrado más de 105.000 vacunas". "Solo cinco países de la Unión Europea tienen una cobertura de vacunación superior a la de la Comunitat, pero tenemos pocas vacunas y aumentaremos el ritmo a medida que tengamos más", ha apostillado, y ha añadido que esta próxima semana volverá a haber una provisión de moderna pero "aún escasa".

Finalmente, ha resaltado una cuestión "fundamental" en la vacunación: "Siempre vamos a priorizar a los más vulnerables, porque estamos en un periodo de máxima escasez. No hay vías de saltarse la legalidad y no hay atajos para la vacunación".

"En el momento en que tengamos suficientes dosis se incorporarán las personas mayores de 80 años y ahí es donde vamos a continuar avanzando a medida que tengamos más vacunas, porque la vacunación es la esperanza. Lo vamos a conseguir con el esfuerzo común. Ahora tenemos que tener esta convicción de que cada uno de nosotros puede parar la pandemia y vamos a pensar que en unos meses será posible superarla", ha pronunciado.