El Colegio Oficial de Médicos de Alicante recibió 26 notificaciones por agresiones a médicos en el ejercicio de sus funciones en 2024, cifra que supone un significativo incremento de un 37 por ciento respecto a los datos de 2023. La entidad ha destacado el aumento de las agresiones físicas, 5 casos frente a los 2 registrados en 2023; así como el aumento de las amenazas y coacciones contra los médicos en su entorno laboral, 16 respecto a las 13 comunicadas el año anterior. Agresiones verbales a las que hay que sumar también las 5 notificaciones por insultos y vejaciones.
La mayoría de estos "intolerables episodios violentos" -apunta el COMA- se produjeron en el sistema público, 24, lo que supone un 92 por ciento del total. Los centros de salud y las Urgencias de Atención Primaria fueron el escenario del 65 por ciento de las agresiones registradas, consolidando la tendencia de los últimos años que señala este entorno sanitario como "el más violento", "el más peligroso" para los médicos. El perfil del agresor en la provincia de Alicante es el de un hombre, paciente o acompañante, menor de 40 años. En cuanto a las causas que provocan las agresiones, destacan las discrepancias con la atención médica recibida y no recetar lo propuesto por el paciente.
El secretario general del Colegio, el doctor José Manuel Peris, lanza un mensaje de sensibilización y concienciación a la sociedad para erradicar esta terrible realidad, “eliminar la violencia contra los médicos de las consultas y centros de trabajo no solo es una cuestión de justicia, también refuerza la vocación y garantiza una mayor seguridad del paciente y una mejor calidad clínica, en definitiva, una mejor salud para todos. Ante las agresiones, tanto físicas como psíquicas, la sociedad debe mostrar tolerancia cero”.
Hay más agresiones de lo que parece
El doctor Peris destaca que se está consiguiendo que los médicos cada vez denuncien más los actos violentos que viven en demasiadas ocasiones, pero “estos datos no reflejan la magnitud del problema. Las agresiones son muchas más, todavía no se denuncian en su totalidad por miedo a posibles represalias, por cansancio ante la cantidad de trámites que conllevan, la lentitud de la Justicia o las condenas irrisorias en las que muchas veces terminan las denuncias. Necesitamos "penas más contundentes, además de una ley específica contra las agresiones al personal sanitario como ya existe en otras Comunidades Autónomas y la denuncia in situ”, reclama el secretario general del COMA.
José Manuel Peris insta a sus compañeros médicos a que denuncien siempre, todas las agresiones: “por supuesto las amenazas y coacciones, pero sin olvidar los insultos y vejaciones, nunca deben producirse, y esto debe quedar claro a los agresores. Los médicos no las merecemos, existe el riesgo de que las interioricemos, las normalicemos y ésta no es una opción. Es vital que denunciéis, ante la Policía y en el COMA, porque silenciar las agresiones es una forma de consentirlas. Los insultos y amenazas no denunciados hoy podrían convertirse en una agresión física mañana. Si los actos violentos quedan impunes se propicia la reincidencia”.
El secretario general del COMA recuerda a las víctimas que en el Colegio de Médicos encontrarán «apoyo absoluto. Desde el minuto cero acompañamos, amparamos, protegemos y ponemos a su disposición nuestra asesoría jurídica. Lo primero que deben hacer es recibir atención médica, con un parte de lesiones si es posible; después comunicar a su superior jerárquico el hecho violento; denunciar ante las Fuerzas de Seguridad y llamar al Colegio de Médicos de Alicante para activar el apoyo colegial»señala el Dr. Peris.

