Toledo, 29 de abril de 1492. Los Reyes Católicos publican el edicto de expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y León. La conmoción es total: conversión o exilio. Abandonar casas, tierras y recuerdos; malvender una vida entera para salvar la libertad.
Entre los expulsados están Ehud y Ariel, dos hermanos juglares que se ven obligados a unirse a la caravana que parte de Toledo rumbo al puerto de Cartagena, última esperanza antes del destierro definitivo.
El viaje se convierte en una pesadilla. Viejas carretas, animales exhaustos, frío, nieve y el miedo constante acompañan a los exiliados en un camino interminable.
Pero la tragedia golpea con especial crueldad cuando Ariel es atacado por un soldado del despiadado conde de Alcántara al intentar proteger a un muchacho. En un acto desesperado, Ehud se lanza desde la carreta y mata al agresor.
Desde ese instante, su destino queda sellado. Perseguido sin descanso, Ehud roba un caballo y huye junto al joven hacia lo desconocido, sabiendo que las huestes del conde no cejarán hasta darles caza.
Una huida marcada por la injusticia, la supervivencia y la sed de venganza, en uno de los episodios más oscuros de nuestra historia.
