En aproximadamente un año los ciudadanos podrán disfrutar del nuevo teleférico de Madrid. Desde el Paseo del Pintor Rosales podrán acceder desde el aire hasta la Casa de Campo, mediante un sistema que pasará de bicable a monocable y estará dotado con 47 cabinas panorámicas y transparentes que transportarán hasta a diez personas en cada una de ellas.
Este martes ha comenzado la fase de desmontaje del cableado, actuación previa a la demolición parcial de los edificios que albergaban las dos estaciones. El cableado era, desde hace más de 50 años, el soporte básico de esta atracción aérea entre las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo.
El nuevo teleférico dispondrá de la tecnología más avanzada y contará con un presupuesto que en la primera fase, entre febrero de 2024 y febrero de 2025, alcanza los 141.402 euros. La segunda está dotada con un presupuesto de más de 26,6 millones de euros, cuya fase de ejecución de obras empieza este martes.
Por cierto, también mejorará la velocidad, ya que la máxima del teleférico de 1969 era de 3,5 metros por hora como máximo mientras que este sistema futuro puede llegar a los 6 metros por hora, dependiendo de las personas que haya en ese momento en el viaje.
Las seis torres por las que pasaba el cableado serán sustituidas, aunque se mantiene la misma cantidad, con una ejecución de cimentaciones de las bases de las torres y de los equipos electromecánicas en las estaciones.
En cuanto al peso de cada cabina, el anterior teleférico podía soportar un peso de 1.200 kilos por cabina mientras que el nuevo llegará a los 1.800 kilos. Será así porque las cabinas pesan alrededor de 1.000 kilos y el peso de las personas se mueve en un rango de unos 800 kilos.
La altura máxima será de 55 metros y el recorrido del teleférico no varía del anterior, se mantiene en 2,5 kilómetros hasta llegar a Casa de Campo.

