El simulacro arrancaba a las 23:30 horas con una persecución policial a gran velocidad iniciada en superficie. La secuencia, que continuó dentro del túnel, terminó en una colisión entre un turismo ocupado por cuatro delincuentes y un coche patrulla zeta de la Policía Nacional. En el interior del vehículo policial viajaban dos agentes, que quedaron atrapados tras el impacto, mientras que los ocupantes del otro coche huyeron a pie en distintas direcciones. El Centro de Control de Túneles de Madrid Calle 30 detectó la incidencia a través de las cámaras, activó los protocolos y ordenó el cierre completo del túnel. Dos minutos después, llegaban los primeros refuerzos de la Policía Nacional, que se hicieron cargo del seguimiento de los fugitivos.
Dos de ellos lograron escapar por una salida de emergencia, generando una persecución en superficie por parte de la Policía Municipal. Los otros dos se ocultaron en los cuartos técnicos, donde uno sufrió una descarga eléctrica en una instalación de alta tensión, provocando la caída temporal de varios sistemas y la activación de las protecciones. Posteriormente, llegaron los equipos de Bomberos y SAMUR-Protección Civil. Su intervención se centró en la excarcelación de los agentes atrapados en el coche patrulla y en la atención médica tanto a ellos como a los restantes heridos.
A medianoche, comenzaba la recuperación del sistema eléctrico tras la incidencia provocada en el cuarto técnico. En paralelo, SAMUR-Protección Civil continuó con la estabilización de los heridos y la atención a los usuarios que habían quedado inmovilizados en sus vehículos dentro del túnel. A las 00:45 h, la unidad de atestados iniciaba la investigación y análisis del accidente, comprobando la secuencia de los hechos y el funcionamiento de los protocolos. Tras ello, se procedió a la limpieza de la calzada y se verificó el estado de las instalaciones. El simulacro terminó a la 1:30 h, tras confirmar que el túnel podía reabrirse a la circulación con total seguridad.
MADRID CALLE 30
Además, a través de la Junta de Gobierno, el Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde a la compra de las acciones de Madrid Calle 30 cuya titularidad ostenta la Empresa de Mantenimiento y Explotación S.A. (EMESA). Se trata del último paso para el cambio de modelo de gestión de la M-30 que, con fecha 1 de enero de 2026, dejará de ser una sociedad de economía mixta (en la que el Consistorio posee en la actualidad el 80% del accionariado) para convertirse en una sociedad 100 % municipal. El objetivo es adoptar la opción más eficiente y sostenible para el Ayuntamiento manteniendo el actual nivel de excelencia en el servicio.
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha anunciado que el Consistorio formalizará ante notario antes del próximo 31 de diciembre la adquisición de las 6.910 acciones propiedad de EMESA, que constituyen el 20 % del capital social de Madrid Calle 30. El precio de compraventa asciende a 103,9 millones de euros.

