La Policía Nacional ha puesto en marcha un operativo contra la explotación sexual en un edificio situado en el número 127 del paseo de las Delicias, en el distrito de Arganzuela, que se ha saldado con 16 personas detenidas y 140 identificadas.
La intervención se llevó a cabo a finales del mes de octubre, después de que una ciudadana alertara sobre una posible víctima de trata. A partir de ahí se inicia la vigilancia del inmueble, en una investigación que continúa abierta. Según ha explicado el jefe de la Sección de Investigación de Trata de la Brigada Provincial de Extranjería de Madrid, el inspector jefe Víctor de las Heras, al edificio acudían numerosas personas con la intención de contratar servicios sexuales que se ofrecían en los 16 apartamentos del bloque. De las 16 personas detenidas, seis son presuntos clientes y las diez restantes son mujeres que administraban los pisos, a quienes se atribuye una infracción de la Ley de Extranjería.
El dispositivo se centró no solo en el bloque, sino también en establecimientos comerciales de los alrededores, donde supuestamente se realizaban los acuerdos previos antes de subir al edificio. “Se pacta el precio, se contrata el servicio y se sube al piso”, detalla De las Heras, que describe el bloque como un inmueble de puertas abiertas y actividad permanente las 24 horas del día. La Policía ha indicado que se trata de un edificio “muy conocido” en la zona por esta actividad.
Además, De las Heras ha explicadio que el perfil de las víctimas responde al de mujeres captadas en sus países de origen mediante promesas de empleo en España. Una vez aquí, pierden su libertad de movimiento, sus documentos e incluso la conciencia de estar siendo explotadas, al llegar en una situación de vulnerabilidad que los tratantes aprovechan. En muchas ocasiones, ha dicho "las víctimas no sabían que eran víctimas"
Temporizadores y cámaras en las habitaciones
Las inspecciones policiales han permitido constatar la presencia de temporizadores en algunas habitaciones, utilizados para controlar la duración de los servicios, así como cámaras de vigilancia instaladas en zonas comunes.“El control sobre las mujeres es constante: horas, servicios y movimientos”, señala De las Heras, que también destaca que las condiciones de los cuartos eran mínimas, con colchones y poco más, con el objetivo de reducir costes y aumentar los beneficios.
En el operativo participan agentes de Extranjería y Fronteras, la Unidad de Intervención Policial, Medios Aéreos, Guías Caninos y personal de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

