Tras una noche en la que la situación ha sido mejor que la vivida la tarde de ayer, cuando tuvo lugar el reventón térmico y unas rachas de viento que alcanzaban los 80km/h, llegaron unas tormentas acompañadas de lluvia que ayudaron a que el incendio se haya declarado como controlado. A última hora de ayer se comenzó un proceso de desescalada de recursos en los que la UME fue desactivada al igual que el Ayuntamiento de Madrid y parte de la dotación de bomberos, del SUMMA 112 y de brigadas y agentes forestales de la Comunidad de Madrid.
Controlado pero no extinguido
En la zona se quedarán 6 dotaciones vigilando y enfriando el terreno para evitar que haya rebrotes. Al mismo tiempo, Agentes Forestales, la Policía Judicial de la Guardia Civil y Seprona de la Comunidad de Madrid continúan investigando las causas del incendio aunque, como apuntó el delegado del gobierno ayer, todo apunta a que el origen del fuego viene de causas naturales y no hay ningún factor humano involucrado en su origen.
Balance de daños
Según ha declarado Carlos Novillo, Consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, se han calcinado unas 2.000 hectáreas, pero cree que habrá zonas que se hayan salvado debido a la velocidad de propagación del fuego.

