Las conclusiones del análisis señalan que, en términos generales, la mitad de los encuestados manifiesta sentimientos de inseguridad a los 16 años cuando se queda sin acceso a internet, mientras que el 98,5% reconoce una necesidad funcional y emocional de permanecer conectado. Únicamente un 3,85% afirma no utilizar redes sociales. En relación con sus efectos sobre la ansiedad, las investigaciones constatan un incremento a partir de los 14 años cuando los adolescentes no responden de forma inmediata a los mensajes recibidos. En el caso de las chicas, el nivel más elevado se registra a los 17 años, cuando el 76,5% de ellas sufre ansiedad si no los contestan de forma inmediata. Entre los chicos, este máximo se sitúa entre los 15 y los 16 años, con un 57% que manifiesta esa misma sensación asociada a la necesidad de contestar con rapidez. Del estudio se desprende que las edades más vulnerables van de los 14 a los 16. También se observa que el 60% de los adolescentes pierde horas de sueño y que el 20% de ellos oculta en las respuestas el tiempo real de conexión.
Además, el ensayo ha puesto de manifiesto que las chicas sufren mayor malestar emocional cuando baja su autoestima, identificándose este aspecto como un factor clave en el equilibrio emocional de los adolescentes. Y que los jóvenes encuentran en las redes sociales espacios de pertenencia, experimentación identitaria, exposición social y creatividad, y que con la edad pasan del uso audiovisual pasivo a la búsqueda de entornos más interactivos y basados en la autopresentación. También se observa que entre los 11 y los 12 años el consumo se centra en YouTube, mientras que entre los 13 y los 16 predomina el uso de TikTok. El estudio muestra que esta plataforma, por su diseño y arquitectura, favorece conductas compulsivas como la nomofobia (miedo irracional a no disponer del teléfono móvil), la necesidad de conexión permanente y un uso social intensivo, asociados a mayores niveles de ansiedad y depresión. Igualmente, la relación entre la adicción a esta red y el daño psicológico presenta coeficientes significativamente superiores a los detectados en otras plataformas y provoca ansiedad en el 42% de los menores cuando no recibe una respuesta inmediata a sus mensajes. Y de los 14 a los 17 años, aun siendo predominante el uso de TikTok, aumenta el uso de Instagram. Con esta red se corrobora que el 67% de las chicas y el 39% de los chicos de 16 y 17 años manifiestan inseguridad elevada ante la desconexión.

