Navidad y verano, son los períodos donde más se viaja y por tanto donde más cosas se pierden. Miles de objetos llegan a la Oficina de Objetos Perdidos de Madrid. Desde un diamante valorado en 8.000 euros hasta drones, un acordeón, una máquina de coser, gafas destinadas a proyectos solidarios e incluso dos décimos de lotería premiados se suman a 88.067,22 euros en efectivo que han sido entregados por desconocidos a esta oficina.
Se custodian en un enorme almacén con largos pasillos repletos de estanterías que llegan hasta el techo. Solo en el primer semestre se registraron 41.387 entradas de objetos (media de 229 al día) y 7.529 atenciones presenciales. Por vías telemáticas (correo y formulario web) se tramitaron 15.096 consultas, con un 96,26% respondidas en un día hábil frente al 92% exigido por la Carta de Servicios. Hasta el 30 de junio, la oficina custodiaba 155.004 efectos de procedencias diversas, con los medios de transporte como principal foco de extravíos.
Una vez que llegan a la Oficina de Objetos Perdidos se pone en marcha un sencillo y eficaz protocolo. El artículo se escanea, se ficha y queda a disposición de su propietario durante dos años. Si el dueño lo acredita, lo recupera y si no aparece, la ley otorga el derecho al hallador y, en caso de que tampoco se le encuentre, pasa a titularidad municipal. La oficina publica cada mes en el BOAM y el Tablón de Edictos una relación genérica de lo recibido.
Cuando el consistorio se convierte en propietario del "objeto perdido" puede destinarlo a algún área dependiendo de sus necesidades, puede donarlo a Fundaciones u ONGs o incluso puede subastarlo. El pasado mes de julio se celebró una subasta de joyas con las que se obtuvo un beneficio neto cercano a 37.000 euros. En septiembre se abrirá una de material electrónico. La recaudación procedente de subastas se destina a Tesorería del Ayuntamiento.

