El objetivo de esta futura norma pionera es regular los servicios públicos digitales y la relación de éstos con el ciudadano, a través de medios y canales electrónicos, como los sistemas de identificación y firma electrónica, los registros administrativos o el archivo electrónico único. En este sentido, se introduce Cuenta Digital, la plataforma que permite a los madrileños acceder a más de 170 servicios desde cualquier dispositivo, como canal central de comunicación entre ambas partes.
El texto también establecerá el uso de la IA en el ámbito de la Administración autonómica y recogerá las garantías de los ciudadanos cuando los servicios públicos de la región utilicen esta tecnología. Asimismo, busca fomentar el desarrollo responsable y ético de esta herramienta, la competitividad del tejido empresarial y favorecer la colaboración entre el sector público-privado, y en el científico. La futura Ley se adaptará al nuevo reglamento europeo y se integrará en la Estrategia de Digitalización 2023/26, consolidando a la región como entorno confiable, innovador y competitivo para el despliegue de tecnologías de vanguardia.
Además, servirá de marco de desarrollo para la innovación y el crecimiento económico, apostando por la implantación de soluciones de IA en sectores estratégicos como la salud, la educación o la movilidad, y apoyando a las pequeñas y medianas empresas en su proceso de digitalización. También establecerá los principios generales para el uso de la IA en el sector público, los mecanismos de control y seguimiento, y los procedimientos administrativos para su puesta en marcha. Igualmente, incorporará medidas para garantizar la transparencia de los algoritmos, la protección de los datos personales y la supervisión ética de los sistemas automatizados, así como iniciativas de formación y capacitación digital de empleados públicos, estudiantes y profesionales, para reducir la brecha tecnológica entre la población.
TRÁMITES MÁS ÁGILES Y TAREAS AUTOMATIZADAS
La implantación de la Ley permitirá agilizar y simplificar los procedimientos administrativos, como la tramitación de subvenciones, contratos y formularios. Esta tecnología hará posible automatizar tareas como el pre-rellenado de datos, la detección de errores o la generación automática de borradores para su revisión por parte del ciudadano, lo que liberará tiempo a los empleados públicos y mejorará la atención a los madrileños.
Asimismo, la IA posibilitará ofrecer servicios personalizados en función del perfil y las necesidades de cada usuario, gestionar trámites en apenas cinco minutos y reducir la carga burocrática de docentes, profesionales de la salud y equipos técnicos. Todos los sistemas serán validados y certificados antes de su puesta en marcha, garantizando la seguridad, transparencia y calidad en ámbitos tan sensibles como sanidad, atención y justicia.
Mediante modelos de análisis predictivos, la Comunidad de Madrid podrá anticipar la demanda de servicios sanitarios, educativos o de transporte, optimizar la asignación de recursos y evaluar en tiempo real el impacto de las políticas públicas, permitiendo a la Administración, por ejemplo, prevenir incidencias antes de que ocurran.

