Estas estaciones "virtuales" se pensaron desde el consistorio como solución cuando una estación física debe permanecer cerrada por distintas razones, como es el caso de estos trabajos de remodelación ejecutados en el entorno de la plaza de Carabanchel. También permiten reforzar algunas zonas con una previsión alta de demanda.
La estación física nº 369 de la plaza de Carabanchel, cerrada temporalmente, registró el pasado año un total de 13.596 desanclajes y 13.354 anclajes. Acceder a ellas es sencillo: se puede iniciar y finalizar un viaje desde ellas, aunque no exista estación física. Para ello, el usuario deberá emplear el candado inteligente de las bicicletas, un método de bloqueo independiente de los anclajes fijos de las estaciones físicas.
Desde una estación "virtual", los viajes se pueden iniciar escaneando un código QR con la aplicación, con el lector NFC de la bicicleta o pasar una tarjeta de acceso por el lateral del candado. Si se quiere finalizar un viaje, el usuario debe dejar la bicicleta dentro del área permitida y cerrar manualmente el candado. Si la estación virtual no ha excedido su capacidad, el aparcamiento será correcto y la bicicleta mostrará un icono de verificación (check) en la pantalla. En caso contrario, si la estación no puede admitir más bicicletas y no es posible finalizar el viaje, aparecerá una “P” tachada en la pantalla del candado. En ese caso, el usuario debe volver a abrir el candado y asegurarse de aparcarla en una estación cercana que esté operativa, hasta que el sistema confirme el aparcamiento correcto.

