INFORME DEL COLEGIO DE VETERINARIOS DE MADRID

El abandono de mascotas se reduce un 15% este año en la región

Ahora que llega la Navidad, el estudio "Radiografía del abandono de animales de compañía de la Comunidad de Madrid’ elaborada por el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid en colaboración con el Grupo AEI, revela que la región puede presumir de estar concienciada contra el abandono.

Patxi Linaza

Madrid | 19.12.2023 17:08

El abandono de mascotas se reduce un 15% este año en la región
El abandono de mascotas se reduce un 15% este año en la región | Agencia EFE

En lo que llevamos de 2023, analizados los 9 primeros meses, se observa según el estudio una tendencia a la baja en el abandono de mascotas con respecto a 2022 de un 15%. Pero pormenorizando según el tipo de animales, los veterinarios alertan de carencias básicas en su cuidado, así como una menor preocupación y conciencia sobre su abandono. El estudio manifiesta que el abandono de gatos domésticos está relacionado principalmente con la falta de identificación del animal y la desatención de su salud reproductiva. Este último aspecto da lugar al aumento del número de colonias felinas.

Perros peligrosos

La Radiografía advierte además un elevado número de perros catalogados como Potencialmente Peligrosos (PPP) en los centros de protección, llegando al 40%. El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid propone una serie de medidas para aumentar la concienciación y sensibilización a nivel social, entre las que destacan: orientar profesionalmente la decisión de adopción o adquisición, facilitar la adopción y ayudar profesionalmente a las personas que dan el paso.

Además, expone ciertas soluciones a corto plazo que permitan continuar mitigando el problema del abandono animal, como promover un mayor control de la identificación obligatoria (recordemos que cerca de un 62% de animales llegan a los centros sin identificar y que, gracias al microchip, en casi un 75% de los casos se localizó al dueño); la habilitación de centros de larga estancia para los animales de más difícil adopción; la realización de exámenes individualizados de conducta para determinar la peligrosidad de los animales y, sobre todo, la colaboración y transparencia entre agentes y entidades implicados.