Como recuerda Víctor Ruiz Novel, “Los libros sobre la muerte no tienen por qué ser deprimentes”. Y lo demuestra con El año del pensamiento mágico, de Joan Didion. Un infarto fulmina a su marido mientras cenan tras visitar a su hija enferma. Didion, pionera del nuevo periodismo, convierte el duelo en un diario cerebral: rutinas que se rompen, citas al dentista que ya no existen, investigaciones médicas que intentan explicar lo inexplicable. No hay llanto fácil; hay una inteligencia fría que se niega a aceptar el vacío. El libro la catapultó a la fama mundial y ya tiene versión ilustrada, monólogo teatral y promete película. Leyéndola se entiende por qué el pensamiento mágico puede ser ateo y, aun así, devastador.
El segundo golpe llega con Paula, de Isabel Allende: quizás el gran libro en castellano sobre duelo y creación. La hija de la autora entra en coma en un hospital madrileño; Allende empieza a escribirle una carta imposible: toda su vida, la de sus padres, abuelos, exilios, romances. Lo que nace como terapia se convierte en obra cumbre, metaliteraria y desgarradora. Cuando la esperanza se apaga, la carta se transforma en despedida. “Es un acto de amor y memoria”, dice Víctor, y recuerda que no existe palabra para el dolor de enterrar a un hijo. Si has leído La casa de los espíritus, aquí descubrirás el sustrato real de muchas anécdotas.
Cierra el trío Rosa Montero con La ridícula idea de no volver a verte. Su marido, el periodista Pablo Lizcano, muere de repente. Montero busca consuelo en los diarios de Marie Curie tras perder a Pierre Curie atropellado por un carro. Dos viudas, dos épocas, un espejo: ciencia, pasión, depresión postraumática. Aprendes física, historia y, sobre todo, que el duelo compartido es menos oscuro. Premio de la Crítica, ameno y asequible, el libro demuestra que contar la vida de otra puede ser la mejor forma de contar la tuya.
Escucha la sección completa en Nits de radio y descubre que, incluso en la muerte, los libros y la música pueden ser faros.
