Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

Director de la Oficina Antifraude de Cataluña

De Alfonso irá al Parlament, pero avisa de que no hay base legal para destituirle

El director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, ha anunciado este miércoles que irá a dar explicaciones al Parlament, aunque ha advertido de que no existe base legal para que la cámara le destituya por negligencia y ha avanzado que, si finalmente le cesan, lo recurrirá ante la justicia.

EFE | Madrid | 22/06/2016

Daniel de Alfonso

Daniel de Alfonso / EFE

En una entrevista con Efe, De Alfonso, que comparecerá mañana en el Parlament para dar explicaciones sobre el contenido de sus conversaciones con el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado que no existe base legal para destituirlo por negligencia notoria de sus obligaciones.

"No ha existido dejación de mis funciones en ningún momento, sino un exceso de diligencia", ha alegado.

El director de Antifraude ha desvelado que hoy mismo ha puesto su cargo a disposición de los seis dirigentes de la OAC, que le han pedido por unanimidad en una votación secreta que continuara en su cargo, por lo que no piensa dimitir, ya que cuenta con la confianza de los suyos y no ve base legal para que le destituyan.

"La Oficina Antifraude no está al albur de los vaivenes políticos o interesados en un momento o en otro, en un momento preelectoral o en un momento postelectoral. La Oficina ha actuado bien, dentro de sus competencias", ha insistido.

De Alfonso ha detallado que sólo hay dos vías para dejar el cargo: que dimita, lo que no contempla porque hoy ha obtenido el apoyo unánime de sus colaboradores, o que el Parlament le destituya, en base al artículo 11, letra g., del reglamento de la OAC, que prevé el cese del director en el supuesto de "negligencia notoria y grave en el cumplimiento de las obligaciones y deberes" de su cargo.

"No hay causa de cese", ha exclamado De Alfonso, que ha resaltado que no ha incurrido en una dejación de sus funciones, sino "todo lo contrario", ya que ha actuado con un "exceso de diligencia" para obtener información sobre supuestos casos de corrupción.

Cosa distinta, ha aclarado, es que sus colaboradores no le hubiesen pedido por unanimidad que continuara en el cargo: "es el único motivo que me habría hecho dimitir, perder la confianza del personal de la Oficina Antifraude", ha asegurado.

Por este motivo, una vez obtenido su apoyo, ha asegurado que no piensa dimitir para adelantarse a una eventual destitución por parte de la cámara catalana, que le nombró en 2011.

"La causa de destitución no existe. Es verdad que las tres quintas partes del Parlament, en primera votación, pueden acordar mi cese. Es verdad que, en segunda votación, lo puede acordar la mayoría absoluta. Pero también es verdad que (este caso) no se ajusta a ninguna de las causas que prevé la norma", ha indicado.

"A pesar de que ellos (todos los grupos parlamentarios menos el PP y C's) alegan negligencia, esta causa no tiene encaje en negligencia, ya que no la ha habido", ha insistido De Alfonso, que ha advertido de que si el Parlament finalmente opta por destituirle lo recurriría ante la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

En cualquier caso, De Alfonso ha garantizado que acudirá al Parlament a dar explicaciones: "por su puesto, es mi obligación. Es impensable lo contrario".

En la entrevista, el director de Antifraude también ha aclarado que su encuentro con Fernández Díaz "no difiere lo más mínimo" de la mayor parte de las conversaciones de "índole similar" que ha mantenido en el ejercicio de su cargo, que ostenta desde que hace cinco años le nombró el Parlament.

"Yo acudo a todas las llamadas, vengan de donde vengan. Trato de obtener mi información", ha alegado De Alfonso, que ha precisado que desde que está al frente de Antifraude ha mantenido más de 300 reuniones, en su mayoría con personajes públicos, como "presidentes, expresidentes, consellers, diputados, periodistas y miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad".

"Esto es actuar con diligencia y buscar la información", ha enfatizado.