Los sindicatos aseguran que el servicio funciona con una plantilla claramente insuficiente, lo que provoca sobrecargas de trabajo y retrasos en la recogida. Además, subrayan la necesidad de incorporar mecánicos en los turnos para garantizar el mantenimiento de los vehículos y evitar que las averías paralicen la actividad. La escasez de efectivos, afirman, repercute directamente en la calidad del servicio prestado.
A esta situación se suma la insuficiencia de vehículos y maquinaria. El número de camiones disponibles resulta, según los representantes sindicales, “insignificante” para una ciudad de 85.000 habitantes. Los pocos vehículos operativos presentan averías frecuentes y un mantenimiento inadecuado, lo que pone en riesgo la continuidad del servicio y vulnera la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, exponiendo la seguridad de los trabajadores.
Otro de los problemas señalados son las rutas inseguras en el extrarradio. Los empleados se ven obligados a realizar paradas en lugares irregulares y con escasa iluminación, incumpliendo la normativa de seguridad vial. Los sindicatos consideran intolerable que la Administración permita que el personal se enfrente a estas condiciones sin las medidas de prevención adecuadas.
Ante esta situación, UGT, CCOO y STAS-C.L.M. exigen al Gobierno municipal un plan urgente de refuerzo de personal, la renovación y reparación inmediata de la flota de camiones, la mejora de las condiciones de seguridad en las rutas periféricas y la dotación de mecánicos en todos los turnos. Asimismo, reclaman la apertura de una mesa de negociación sindical efectiva que permita abordar estas deficiencias de manera inmediata.
Las organizaciones advierten de que, si no se adoptan medidas concretas y urgentes, no descartan convocar movilizaciones en defensa del servicio público y de los derechos de los trabajadores.

