El último de los hechos tuvo lugar el pasado martes 5 de agosto, cuando una llamada al 091 alertó de que un individuo, con el rostro cubierto por gafas de sol y mascarilla, había accedido a una farmacia y, tras amenazar a la farmacéutica, sustrajo el dinero de la caja registradora antes de huir a la carrera.
El propietario del establecimiento decidió seguir al sospechoso mientras informaba telefónicamente a los agentes sobre la ruta de huida y las características del individuo. Gracias a esta colaboración, los policías lograron localizar rápidamente al presunto autor, que ya había sido interceptado y retenido por el propio farmacéutico.
Durante la detención, los agentes intervinieron todos los efectos utilizados para cometer el robo, incluyendo el vehículo, el dinero sustraído y diversos objetos relacionados con el delito.
La investigación policial permitió vincular al detenido con otro robo similar ocurrido el sábado 2 de agosto. Según las pesquisas, tras cometer el primer delito, el hombre se deshizo del arma y parte de la ropa utilizada, arrojándolas a un contenedor de basura. Al día siguiente, adquirió en un comercio local un arma simulada, que posteriormente modificó para que pareciera más realista, y la utilizó en el segundo asalto.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial para responder por los dos delitos cometidos.

