Yerai, el único superviviente del triple crimen de Chiloeches, cree que actuó bien pues de lo contrario no estaría vivo.
En la segunda jornada del juicio por el triple crimen de sus padres y su hermana mayor, ha contado que salvó la vida tras huir de la casa después de despertarse a las 3 de la mañana al escuchar golpes y gritos, primero de su padre y luego de su hermana mayor.
Tras bloquear la puerta de su habitación impidiendo que entraran, logró salir de la casa saltando la valla y llamar al 112.
Ese día no había echado la llave de la terraza y no tenían alarma.
También ha detallado que sus padres guardaban dinero y relojes de colección en un armario del piso superior, fruto, en parte, de la venta reciente de otra vivienda. Ha añadido que su hermana sabía que había dinero, pero no la cantidad.
Además ha explicado que sobre uno de los acusados, Cristian, novio de su hermana, pesaba una orden de alejamiento pero que incumplía porque la pareja seguía viéndose. Era algo que, según ha señalado- su padre desconocía.
Cristián -para el que la Fiscalía pide 5 años de cárcel- facilitó la información para el robo a sus amigos.
Eran -ha dicho- una familia normal con una relación en general buena con algunos roces entre su padre y su hermana por diferencia de opiniones.
Yerai ha estado recibiendo tratamiento psicológico aunque actualmente lo ha interrumpido.
Entre los testigos que han declarado esta jornada está además un amigo de los tres acusados al que le propusieron participar en el robo de la vivienda para hacerse con una colección de relojes.
Ha declarado, incurriendo en algunas contradicciones con su declaración anterior que el principal acusado Fernando, tenía deudas por drogas. Le ha definido como una persona calmada y calculadora capaz de cualquier cosa.
También ha declarado la entonces novia -ahora amiga- del principal acusado que según su Defensa iba drogado en el momento de los hechos.
Ha afirmado que consumía habitualmente cocaína y hachís
La defensa -que admite la autoría de los tres crímenes- ha tratado de sustentar su estrategia basada en el consumo de drogas como atenuante.

