La exposición presenta una selección de piezas que invitan a reflexionar sobre la capacidad transformadora del arte y el diálogo entre materia y emoción.
Su obra se caracteriza por dar una segunda vida a objetos abandonados, explorando temáticas que van desde figuras narrativas y colecciones inspiradas en la naturaleza o el cuerpo humano.
Chapas, restos metálicos o elementos agrícolas en desuso se convierten, bajo su intervención, en obras que combinan lo figurativo y lo abstracto, cargadas de significado y con una fuerte implicación emocional.
Lamela ha sido finalista y seleccionado en diversos certámenes nacionales como “Esculturas frente al mar” en Denia, “Escombrarte” en Segovia o el concurso de escultura de la Villa de Calpe.
Hasta el 24 de agosto.

