En total, ha permitido invertir 90.158 euros destinados a dos líneas principales de ayuda: apoyo directo a familias y mejora de centros residenciales.
Una parte fundamental del proyecto se ha centrado en ayudas económicas para el mantenimiento de la vivienda habitual.
En concreto, ha gestionado 148 ayudas para 122 unidades familiares, compuestas en su mayoría por familias migrantes (99) y familias españolas (23), ha informado el Cáritas en nota de prensa.
Este trabajo ha permitido evitar desahucios, mejorar la calidad de vida de las familias y asegurar el acceso a recursos tan fundamentales como es la vivienda.
Así, las ayudas han ido dirigidas al pago de alquiler, alojamientos temporales, suministros básicos y electrodomésticos.
La segunda línea de trabajo ha consistido en la mejora de las instalaciones de Cáritas destinadas a personas en situación de exclusión residencial.
Se han ejecutado reformas enfocadas en la eficiencia energética y el confort, mediante obras de aislamiento térmico, renovación de electrodomésticos y suministros energéticos, ha agregado la nota.
Estas intervenciones han permitido mejorar de forma directa la calidad de la atención a personas sin hogar o con necesidad de alojamiento temporal.

