Los servicios jurídicos de la Asociación “El defensor del paciente” ha alcanzado un acuerdo indemnizatorio de 160.000 euros con el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) por los hechos ocurridos en el Hospital General de Tomelloso en noviembre de 2013.
Una mujer estaba embarazada de su primera hija, Valeria. Toda la gestación fue normal y tuvo que acudir al servicio de urgencias del hospital por rotura prematura de membranas.
Pese a que durante la asistencia médica se apreció en la parturienta que presentaba líquido meconial de color verdoso y amarillento, no se procedió a una monitorización continua, tardando más de 5 horas en monitorizarla, según ha informado “El defensor del paciente”.
Debido al tiempo perdido se decidió practicar una cesárea urgente, tras la cual Valeria nació cubierta en grandes cantidades de meconio. La bebé fue enviada a una habitación donde se obviaron los signos de hipotonía y hipoactividad que padecía.
La situación de la niña empeoraba, siendo necesaria su intubación que se practicó de forma incorrecta, provocando la rotura del pulmón derecho y el colapso del pulmón izquierdo, como ha explicado Francisco Fernández-Bravo, abogado de “El defensor del paciente”.
La menor fue trasladada al Hospital de Alcázar de San Juan donde finalmente murió tras sufrir una parada cardiorrespiratoria.
Pese a los esfuerzos de los facultativos por salvarle la vida, el daño era irreversible y la niña falleció a causa de las negligentes actuaciones del personal del Hospital de Tomelloso, según "El defensor del paciente."
Tras poner la correspondiente demanda ante un juzgado de Ciudad Real, se llegó a un acuerdo con el SESCAM para indemnizar a los padres que perdieron a su primera hija.
