El Gobierno de Castilla-La Mancha, el Organismo Autónomo Parques Nacionales y la dirección del Parque Nacional de Cabañeros, ha conmemorado hoy el trigésimo aniversario de la declaración de este espacio protegido, “uno de los tesoros naturales más emblemáticos de España y referente internacional en conservación del bosque mediterráneo”.
Así lo ha definido la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante el acto celebrado en el Centro de Visitantes de Horcajo de los Montes, que ha contado con la presencia de la delegada de Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón; la directora General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, María Jesús Rodriguez de Sancho; y la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara.
El Parque Nacional de Cabañeros fue declarado el 20 de noviembre de 1995, “tras una intensa movilización social e institucional que lo convirtió primero en Parque Natural desde el Gobierno regional, evitando así su conversión en campo de tiro militar”, ha recordado Gómez.
Desde entonces, más de 40.000 hectáreas en la comarca de los Montes de Toledo, entre Ciudad Real y Toledo, “se han consolidado como uno de los mejores exponentes del bosque mediterráneo y la raña ibérica, hogar de especies emblemáticas como el ciervo, el águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra, que entre todos hemos de proteger”.
En estos 30 años, Cabañeros ha pasado a convertirse en referente nacional e internacional en biodiversidad mediterránea, restauración de ecosistemas y turismo sostenible. “Proteger Cabañeros no es solo cuidar del parque, es cuidar nuestra identidad, nuestra biodiversidad y nuestro futuro. Este aniversario nos recuerda que la conservación no es una barrera, sino una oportunidad para la vida rural, un motor de identidad y de orgullo colectivo”, ha enfatizado.

Asimismo, ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones, propietarios de fincas, habitantes del territorio y comunidad científica. “Cuando se trabaja juntos, se logran grandes cosas. Y gracias a esa cooperación hemos impulsado proyectos de conservación, mejorado infraestructuras y promovido el turismo sostenible, garantizando que los beneficios lleguen a quienes viven en esta tierra”.
“El parque afronta desafíos cruciales para garantizar la conservación de sus ecosistemas en un contexto marcado por el cambio climático”, ha indicado la consejera, que ha reafirmado el compromiso del Gobierno regional con este espacio protegido.
La delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, ha elogiado la colaboración entre administraciones en Cabañeros y ha resaltado la importancia del parque para la economía de los pueblos cercanos, así como su valor turístico y paisajístico dentro de la región.
También ha querido recordar la lucha vecinal y política que salvó este espacio natural, incluyendo la implicación del entonces presidente autonómico José Bono.
70 millones de euros en diez años para Cabañeros
La directora general de Biodiversidad, María Jesús Rodríguez, ha destacado que Cabañeros representa el ecosistema mediterráneo y la identidad de la población local, que ha trabajado durante décadas para conservarlo como legado para las generaciones presentes y futuras.
"Este parque ha sido emblemático porque ha aunado conservación de la naturaleza y vida comunitaria. La población local ha sido fundamental para proteger este espacio, y sin su implicación no habría sido posible mantener los valores ecológicos que hoy disfrutamos", ha subrayado.
Rodríguez de Sancho ha recordado que Cabañeros fue el décimo parque nacional en la red española y que actualmente existen 16, con uno más previsto, el Parque Marino del Hierro.
En este espacio, ha señalado, en la última década se han invertido más de 70 millones de euros, incluyendo fondos Next Generation, en la conservación de los ecosistemas y en mejorar la calidad de vida de las comunidades locales.
También ha destacado la planificación estratégica realizada con el Plan Regulador de Uso y Gestión aprobado en 2021 y la importancia de haber integrado la conservación con los modos de vida socioeconómicos de los municipios del parque.
