El Claustro del Centro Cultural La Asunción de la Diputación ha acogido la entrega de la Medalla de Oro, de Honor y Gratitud de la Provincia de Albacete a Alba Redondo, futbolista internacional y Campeona del Mundo, que se ha conviertido en la primera mujer en recibir el máximo reconocimiento que otorga la institución provincial.
El presidente de la Diputación, Santi Cabañero, subrayó la dimensión histórica del momento y el impacto educativo, deportivo y social de la reconocido y aseguraba que “no estamos aquí sólo para entregar una Medalla: estamos aquí para reconocer un hito ya que tú, Alba, educas con tu ejemplo. Tu aula no tiene paredes: está en los terrenos de juego y en la propia vida. Educa cada vez que te calzas las botas, cada vez que haces escuchar tu voz con dignidad, cada vez que enseñas a este país a competir desde la igualdad, sin más y sin menos”.
El presidente ha subrayó que esta “educación desde la vida” se complementa con la que recibió en casa: “Tu mayor logro no está solo en los goles: está en lo que has despertado en los demás” y no ha olvidó en sus palabras el vínculo que Alba mantiene con el tío que perdió cuando apenas era una niña: “Juegas y vives con memoria. Con sentido. Con el ‘Arriba los corazones’ que llevas tatuado y que en cada gol acompañas de un gesto que es un diálogo con esa presencia que siempre sientes contigo. Una forma de decirle que esto también es suyo”.
Por su parte, la homenajeada, visiblemente emocionada, agradeció la distinción: “Es un sueño muy bonito. Como aquel que vivimos en el Mundial de 2023. Un día mágico que ya forma parte de la historia”, ha afirmado.
Alba ha dedicado la Medalla a sus compañeras de la Selección, del Levante y del Real Madrid actual, a sus entrenadores de base —con especial cariño hacia Matías, Vicente y Pato—, y al Fundación Albacete, “donde aprendí a creer en mí”.
Ha recordado también a su familia: “Gracias por vuestro apoyo incondicional. A quienes estáis aquí y a quienes me guían desde el cielo”. Y ha concluido con una dedicatoria especial a su esposa: “Cristina, gracias por aparecer, quedarte y elegirme. Eres mi MVP junto con Olivia”.
El primer entrenador de Alba, Matías Martínez, realizí un emotivo perfil de la jugadora, recordando sus inicios “como una niña alegre, entusiasta, con un balón más grande que ella… y con los ojos llenos de ilusión”. Ha destacado su autoexigencia, su disciplina y su capacidad de aprender: “Con condiciones nacen muchos, pero sin trabajo no se llega. Alba es ejemplo de esfuerzo, de humildad y de valentía”.

