La Dirección General de Tráfico realiza esta semana, hasta el domingo, 30 de noviembre, una campaña de vigilancia intensiva de las furgonetas debido a la importante actividad de estos vehículos con motivo de la celebración del Black Friday.
En Cantabria, hasta 180 agentes del Sector de Tráfico de la Guardia Civil, junto a las policías locales, establecerán controles en todo tipo de carreteras, especialmente en las convencionales, ya que éstas son las que mayor índice de siniestralidad registran, así como en zonas próximas a centros comerciales, polígonos industriales y lugares de carga y descarga.
En estos controles se comprobarán, entre otros aspectos relacionados con la seguridad vial, la velocidad a la que circulan, la documentación, tanto del vehículo como del conductor, la correcta colocación y el peso de la carga transportada, la presencia de alcohol y/o drogas en el organismo de los conductores o si se encuentra al día en lo que respecta a la Inspección Técnica de Vehículos.
Las furgonetas son, fundamentalmente, una herramienta de trabajo. Más aún si tenemos en cuenta el incremento del comercio electrónico que ha tenido lugar en los últimos años, el cual realiza mayoritariamente el transporte de sus mercancías en este tipo de vehículos y que esta semana vivirá uno de sus puntos más altos de actividad con la celebración del Black Friday el próximo viernes.
En concreto, durante esta semana las empresas de reparto del conjunto nacional calculan que pueden llegar a hacer hasta 4,3 millones de envíos diarios, la mayoría de los cuales se realizarán utilizando furgonetas.
Un vehículo que, aunque representa en Cantabria el 6,6% del parque móvil (30.225 furgonetas de un total de 454.529 vehículos), en 2024 estuvo involucrado en 252 accidentes de tráfico, con un fallecido, seis heridos graves y 193 heridos leves.
En la anterior campaña de control sobre las furgonetas, se controló en Cantabria a 1.994 vehículos y se interpusieron 149 denuncias. Y, en el conjunto de 2024, se realizaron 3.025 denuncias a estos vehículos: 1.400 por velocidad, 767 por tener la ITV caducada, 231 por el uso del teléfono móvil al volante, 89 por no usar el cinturón de seguridad y 142 por alcohol y drogas.
Hay que tener en cuenta que conducir una furgoneta no es igual que conducir un turismo, a pesar de que ambos se conduzcan con el mismo permiso. Las furgonetas presentan unas características dinámicas y de utilización distintas a otros vehículos que las hacen diferentes, no solo en cuanto a la conducción sino también en cuanto a la accidentalidad que es conveniente tener presente.
Por este motivo, y con el objetivo de mejorar la seguridad de las furgonetas, la Dirección General de Tráfico y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han establecido un grupo de trabajo específico para el diseño de propuestas, recogidas en una instrucción publicada el pasado mes de agosto, centradas en cuatro aspectos principales: movilidad, siniestralidad, comunicación, y prevención y planificación operativa de las acciones. El objetivo de la instrucción es mejorar la seguridad asociada al uso profesional de furgonetas de reparto, especialmente en zonas urbanas y periurbanas, a través de actuaciones integradas.
Además, se ha establecido el Plan Operativo de Vigilancia y Control de Furgonetas de Reparto, una estrategia integral, dentro de la que se incluyen campañas como esta, cuyo objetivo es reforzar la seguridad vial a través de un enfoque preventivo, disuasorio, formativo y coordinado centrado en los principales factores de riesgo: excesos de velocidad, consumo de alcohol o drogas, estiba inadecuada, distracciones al volante y deficiencias técnicas en neumáticos, frenos o iluminación.

