El Racing de Santander adelantará la hora de llegada del autobús del equipo y duplicará el personal de seguridad en los próximos encuentros en los que se prevea un gran recibimiento por parte de la afición.
El club ha tomado nota tras lo ocurrido en el partido de este jueves contra el Barça, que comenzó con 15 minutos de retraso, por decisión del árbitro, para favorecer a todos los seguidores acceder al campo tras las largas colas que se produjeron en la entrada.
Y es que, a 50 minutos del inicio del duelo entre los racinguistas y los blaugranas, las puertas del estadio continuaban cerradas debido a que el dispositivo de seguridad no estaba en sus puestos, generando grandes colas y malestar entre los aficionados, que se calaron esperando a entrar, debido a que comenzó a diluviar.
Los efectivos de seguridad tuvieron que abrir paso al autobús del equipo, que llegó al Sardinero con bastante retraso, sobre las 19.50 horas, arropado por la afición y bajo bengalas y fuegos artificiales, en un trayecto desde La Albericia en el que tardó 35 minutos cuanto en otras ocasiones lo hace en diez, han explicado fuentes del club a Europa Press.
Según han indicado, aunque otras veces el método del personal de seguridad ha sido el mismo, es decir, primero acuden a ayudar a abrir paso al vehículo y después se instalan en sus diferentes puestos, tanto en la zona de taquillas como en el campo, no ha habido problemas. No obstante, en esta ocasión el bus del Racing llegó más tarde de lo previsto.
De esta forma, las vallas de seguridad instaladas para la recepción de los jugadores se retiraron sobre las 20.00 horas, mientras que las puertas del campo no se abrieron hasta unos 30 minutos más tarde.
Un momento, el de la entrada, en el que también se vivió algún percance. Y es que hubo ciertas dificultades para leer los QR de las entradas dado que las de formato de papel estaban mojadas y en el caso de las digitales las pantallas de los móviles también tenían agua, tras el gran chaparrón que cayó a los asistentes mientras esperaban en la fila para entrar al estadio, y que trasladaron su malestar con silbidos y gritando "¡Abrid las puertas!".
Finamente, el partido entre el Racing y el Barça para octavos de final de Copa del Rey, casi 14 años después de su último duelo en el que los verdiblancos estaban en Primera División, se inició a las 21.15 horas, 15 minutos más tarde de lo inicialmente previsto.
No obstante, pese a los retrasos, la lluvia y la derrota 0-2, los racinguistas apoyaron a los suyos hasta el último minuto, en una noche inolvidable que estuvo muy cerca de ser histórica.

