La Consejería de Educación, ante la reciente detención de dos menores de edad como presuntos autores de delitos de desórdenes públicos tras haber llamado al IES La Albericia advirtiendo de la colocación de un artefacto explosivo, ha condenado "firmemente" este tipo de comportamientos.
El departamento de Sergio Silva ha trasladado un mensaje de "tranquilidad" a la comunidad educativa y, al mismo tiempo, ha recordado que estos hechos constituyen un delito, tal y como ha reiterado la Policía.
"Todas las amenazas son investigadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que cuentan con los medios necesarios para su localización y esclarecimiento, como así ha resultado en este último caso reciente", ha señalado en un comunicado.
La Consejería ha subrayado que este tipo de actuaciones "generan alarma social, alteran gravemente el funcionamiento de los centros, ponen en riesgo la seguridad y tienen consecuencias penales para quienes las realizan, incluso cuando se trata de menores de edad, cuyas familias pueden verse también afectadas por responsabilidades legales".
Además, Educación ha hecho un llamamiento a la colaboración de toda la comunidad educativa para concienciar al alumnado sobre la gravedad de estos hechos y sus consecuencias legales, y comunicar cualquier información relevante que pueda ayudar a prevenir o esclarecer este tipo de situaciones.
La Administración ha agradecido la colaboración y "excelente trabajo" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con quienes mantiene una coordinación permanente, y ha recordado que los centros educativos disponen de protocolos de actuación para garantizar una respuesta rápida y segura ante cualquier incidencia.
Dos menores detenidos
La Policía Nacional ha detenido a dos menores de edad como presuntos autores de un delito de desórdenes públicos por el falso aviso de bomba de la semana pasada en el IES La Albericia, que obligó a desalojar el centro.
La dirección del instituto dio aviso al CIMACC-091 (Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control) el pasado jueves 8 de enero, a las 12.26 horas. Según indicó, el conserje había recibido una llamada telefónica en la que una persona con acento extranjero advertía de la colocación de un artefacto explosivo y decía que debían desalojar antes de las 13.30 horas, cortándose la comunicación a continuación.
El CIMACC-091 activó de inmediato el dispositivo policial previsto para este tipo de sucesos y varias unidades de la Policía Nacional se desplazaron al lugar y se encargaron del desalojo completo del instituto.
También establecieron un perímetro de seguridad en el que participó la Policía Local de Santander, que se encargó de cortar el tráfico por la vía más próxima al lugar.
Una vez garantizada la seguridad de alumnos, docentes y demás personal del IES, las unidades especializadas de Policía Nacional inspeccionaron de forma pormenorizada el interior y exterior de las instalaciones, con resultado negativo.
En paralelo, agentes especializados en esta tipología delictiva que se habían personado en el lugar iniciaron una investigación y, al analizar los resultados de las múltiples diligencias practicadas, constataron que la actuación había partido de dos chicos.
También se pudo confirmar que, además de la llamada advirtiendo de la colocación de un artefacto explosivo en el IES La Albericia, habían realizado otras tres llamadas consecutivas a otros tantos centros educativos, dos de ellos en Santander y un tercero de otra localidad.
Acreditada la presunta participación de los dos menores, ambos fueron detenidos y manifestaron su arrepentimiento y que "solo pretendían hacer una broma". Posteriormente, quedaron a cargo de sus respectivos progenitores y se trasladó lo ocurrido a la Fiscalía de Menores de Cantabria.

