El Cabildo de Tenerife ha activado un dispositivo especial de vigilancia en el Parque Natural de Corona Forestal para controlar la masiva afluencia de visitantes en varios de sus miradores. La institución insular ha advertido que impondrá denuncias a quienes incumplan la normativa y generen aglomeraciones, con el objetivo de garantizar la seguridad y proteger el entorno natural.
El operativo se centra en los miradores de Chipeque, Chimague y Ayosa, puntos que registran gran afluencia de personas y vehículos, especialmente al atardecer. Las acumulaciones han provocado retenciones y estacionamientos indebidos, incrementando el riesgo en zonas de especial sensibilidad por la amenaza de incendios forestales.
El dispositivo cuenta con la participación de agentes de Medio Ambiente, Guardia Civil y de la Policía Canaria, que actuarán de manera coordinada para prevenir situaciones de peligro. Se ha subrayado que las sanciones no serán solo una medida disuasoria, sino una herramienta para hacer cumplir la normativa en un espacio natural protegido.
En lo que va de año se han tramitado ya unas 700 denuncias por infracciones medioambientales en la isla, lo que evidencia la necesidad de intensificar el control en áreas de alta presión humana. El Cabildo estudia incluso establecer vigilancia permanente en los miradores más conflictivos, con el fin de compatibilizar la presencia de visitantes con la preservación del medio natural.
Con este refuerzo, la institución busca evitar el deterioro del entorno y garantizar la seguridad de residentes y turistas, recordando que el incumplimiento de las normas tendrá consecuencias sancionadoras.
